SamSuka
Francesc
Francesc

patreon


¡Empezamos programación!

Si estás leyendo esto es porque quieres unirte a mi reto para 2025 de ponerte en forma. De alguna manera, sin grandes aspiraciones, quieres estar en mejor forma que en 2024. O quieres animarte a entrenar regularmente porque antes no eras capaz. Y quizá llevas un tiempo entrenando, pero quieres motivarte con nosotros. Y, estando las redes llenas de entrenadores personales profesionales, sin embargo, has decidido unirte a nuestra humilde comunidad de frikis. ¿Por qué?

No sé tú, pero estoy cansado de gente que sienta cátedra sobre el entrenamiento y sobre cómo alimentarse bien desde posiciones claramente privilegiadas. Y OJO, todos tenemos algún tipo de privilegio. Lo importante es detectarlo, y no hablar como si no lo tuviéramos. O como si todo el mundo lo tuviera. Y lo sé porque yo mismo, en mi viaje de descubrimiento de esto que llaman fitness, he llegado a pasar por etapas en las que mi situación favorecía que estuviera en mi mejor forma física. Y como la vida es una montaña rusa, también he pasado por momentos bajísimos, en los que he estado -en comparación- en peor forma y sin poder permitirme entrenar. Y, ¿sabes qué? Que no pasa nada.

Así es, no pasa nada. Porque todas las personas no tenemos el mismo tiempo, o los mismos recursos, para entrenar cada día y comer alimentos de primera calidad recién llegados de la huerta, fresquísimos. E igual de importante es conocer las razones por las que deberíamos llevar un estilo de vida activo y alimentarnos bien, que tener los pies en el suelo y ser consciente de que, a veces, sencillamente, no podemos. A veces, la vida te atropella. Pero si aprendemos y entendemos las razones por las que deberíamos estar en la mejor forma posible, en vez de seguir una tabla ciegamente, podremos estar lo mejor posible -o quizás, “lo menor peor”- en las circunstancias que sea.

Yo mismo he tenido épocas en las que he podido entrenar cada día, y no era consciente de la suerte que tenía. Por ejemplo, tener un gimnasio cerca de casa es algo que cuando lo tienes no eres consciente del privilegio que supone. ¿Llegar a entrenar saliendo apenas 10 minutos antes de casa? ¡Una suerte! Luego nos vimos forzados a mudarnos y el nuevo barrio en el que vivíamos no tenía ningún gimnasio a menos de media hora. ¿Y qué hay de tener un trabajo que no te exija estar encadenado las máximas horas posibles a un escritorio de manera sedentaria? Pues lo mismo, un privilegio que muchos no son conscientes de tener.

Todo el tiempo en el que intenté ponerme en forma y creí fracasar, mi experiencia pegando el cambio físico, y mi posterior afán de probar nuevos métodos de entrenamiento y dietas me hizo aprender. Las épocas en las que pude permitirme más tiempo para entrenar pude experimentar en mi propio cuerpo los efectos de estas metodologías y de un mayor volumen de entrenamiento. Y tras haber pasado por épocas en las que las condiciones se endurecieron, cuando dejé de tener abundante tiempo para entrenar y cocinar, aprendí a tomar lo esencial de esos entrenamientos para ser lo más efectivos posibles en el menor tiempo del que disponía. Y ahí jugó un papel muy importante mi deformación profesional: estar al tanto de los últimos estudios publicados en ciencias del deporte fue clave para identificar los métodos más efectivos.

Por último, el último gran aprendizaje ha sido una batalla mental: en las épocas sin tiempo ni recursos para entrenar, cuando no quedaba ni motivación para hacer unas flexiones en casa. Aprender que es normal que eche de menos mi época más deportiva y la forma física que conseguí, pero que no debo compararme ni castigarme. Ni obsesionarme con recuperar el físico de mi mejor momento.

Así es como he llegado a dar forma a esta programación: busca ser muy amable con la situación de cada uno y tratar de cumplir objetivos de manera eficiente. Lo primero, es querer y poder: si quieres, y tienes disponibilidad, vamos a ello. Lo segundo, ¿por qué vas a seguir la misma rutina de entrenamiento que todo el mundo? ¿Y por qué vas a alimentarte como tu vecino el culturista, si no pretendes competir? Y si a ti te gusta comer, más allá de cumplir las necesidades fisiologicas, y sufres con esas dietas restrictivas que mandan tan a la ligera, ¿quién te obliga a seguirlas?

Si te has sentido identificado con estas situaciones, y quieres mejorar tu forma física este 2025 -ya sea por salud física, por salud mental, por el motivo que sea- y no estás dispuesto a cambiar tus aficiones ni dejar de vivir tu vida, bienvenido.

¡Empezamos programación!

More Creators