INGREDIENTES:
225 g de mantequilla fría en cubitos
100 g de azúcar blanca
100 g de azúcar morena
60 g de huevo (1 huevo grande, extra o AAA)
240 g de harina de trigo común (0000)
30 g de maicena
5 g de polvo de hornear (1 cucharadita)
3 g de bicarbonato de sodio (½ cucharadita)
3 g de sal fina (½ cucharadita)
200 g de chocolate amargo picado o chips grandes
100 g de nueces picadas groseramente
PREPARACIÓN
Precalentar el horno a 180 °C. Preparar una bandeja con papel manteca o un tapete de silicona.
En un bowl, colocar la manteca fría en cubitos junto con el azúcar blanca y la azúcar negra. Mezclar con espátula o batidor de mano hasta que la mezcla esté integrada, sin necesidad de que esté completamente cremosa (debe quedar como pomada de bebé)
Incorporar el huevo y mezclar solo hasta integrar. No sobre batir.
Agregar la harina previamente tamizada con la maicena, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal. Mezclar hasta obtener una masa homogénea. Por último, añadir el chocolate picado y las nueces. Mezclar bien.
Formar bolitas de masa de aproximadamente 50 a 60 g cada una. Colocarlas en una bandeja o plato y llevar al refrigerador por al menos 1 hora para que se enfríen bien antes de hornear.
Colocar las bolitas frías en la bandeja preparada, dejando espacio entre cada una. Hornear a 180 °C durante 12 a 15 minutos, hasta que los bordes estén dorados pero el centro aún se vea tierno.
Retirar del horno y dejar enfriar en la bandeja por 10 minutos antes de pasarlas a una rejilla para que se enfríen completamente.
CONSEJOS
Puedes preparar la masa con anticipación y conservarla en el refrigerador hasta 3 días, o congelarla en bolitas crudas y hornear directamente desde el refrigerador (agregando 1 o 2 minutos más al tiempo de horneado).
Usar chocolate en trozos grandes mejora la textura final.
El contraste de azúcares y el agregado de maicena ayuda a lograr una galletita con bordes crocantes y centro suave.