Eikoku Kanojo Love You Janakute, Suki vol 1 - Capítulo 10 al 12
Added 2025-01-12 00:00:01 +0000 UTC
Capítulo 10
Reunión de estudios de inglés
— Ha...
Al día siguiente cerca del anochecer, Hiiragi se encontraba limpiando cuando dejó salir un gran suspiro, aquella sonrisa que le mostraba a todos no se veía por ningún lado.
— ¿Que pasa de pronto Hiiragi?
Terminé hablándole con curiosidad mientras que ella ponía en el librero algún libro que estaba en un lado ¿Está pasando por algo malo? ¿Puede ser que ya terminó por odiar tener que limpiar mi departamento?... es cierto, es claro que odiaría tener que limpiar un departamento que no sea el suyo.
— No tienes que esforzarte para limpiar el departamento.
— Ah, no... no es como si estribera suspirando por limpiar tu departamento, mejor dicho, me estas enseñando a cocinar por lo que no estoy insatisfecha con esto.
— ¿Entonces que pasa? No me digas que lo de ese día...
— Kisaragi-san ¿Tienes algo que te parece delicado?
... Lo siento, es cierto dije algo delicado, pero... es inusual, ese “parece” se escucha lindo para una chica[1]
— La verdad es que mis calificaciones son malas.
— Ah, te referías a eso.
— ¿¡Reaccionas así!?
— Es que, ¿si hablas de malas calificaciones te refieres a tu inglés verdad?
Últimamente tuvimos un examen de inglés, y hace poco me había enterado que era mala con el inglés, honestamente, ya había pensado que había sacado malas calificaciones, en serio, no se creería con su apariencia, pareciera alguien de Inglaterra.
— Uu... si.
Se encogió de hombros desanimada... me da la sensación de que dije demasiado.
— Bueno, bueno.... todos tenemos cosas que se nos dan mal, solo es un problema de esforzarse.
Este examen es diferente a los exámenes de fin de curso, era uno que no tenía demasiada repercusión en nuestras calificaciones, debería de estar bien con que estudie tomando ese como referencia.
—... ¿En serio?
— Si.
— E.… entonces, ¿¡podré ser mejor desde esto!?
Dejó de limpiar para sacar ciertos documentos desde su maletín, entonces me los entregó...
— Hiiragi Stella 25 puntos.
—...
.... En verdad que era un numero problemático.
— ¡Que cruel reacción después de que me consolaras!
Ah, no puedo, se suponía que estaba consolándola, necesito decir algo, pero normalmente... esto es demasiado bajo, me da la sensación de que descendió más desde la última vez que la escuché... pero ahora tengo que elegir las palabras adecuadas para que no se desanime.
— E.… este.... ¡es una cuarta parte...!
— Me da la sensación de que me hubiera herido menos si hubieras dicho que es una clasificación baja...
— Que calificación tan baja.
— ¡Lo sabía! ¡Aunque lo digas así me hiere!
Mierda. ¿Cuál era la respuesta correcta!? En el momento en que vi su puntuación no supe que decir, es normal que se desanime.
— Po... por cierto... ¿Cuál fue tu calificación Kisaragi-san?
— ¿Nn? ¿Yo?... si mal no recuerdo.... 98 puntos.
—......... ¿He?
— Esa reacción fue bastante inusual.
Esa reacción era como si quisiera decir “¿En serio? ¿Sacaste 98 puntos?” incluso a mí me gustaría decirle “¿he? pero ahora sacaste menos que antes, no es nada como lo que aparentas gracias a tu madre inglesa” Um...
— ¿Si no puedes creerlo te muestro la prueba?
— Ah, no, no es eso...
Hiiragi lo negó, cuando saque una hoja desde mi maletín, y de ese modo lo puse frente a sus ojos...
— E. en verdad son 98...
— Eso tenemos, ¿ahora me crees?
Estaba dudando de verdad de mí.
— ¡E, es que! te la pasas dormido durante las clases! Además, no tienes una apariencia como si pudieras hacerlo.
— Incluso tu no pareces como si no pudieras hacerlo.
Bueno, entre “parecer y no poder” y “no poder y parecer” hay una gran diferencia,
— Desde ahora te lo digo, pero incluso yo fuera del inglés mis calificaciones son promedio.
— ¿En serio...?
— Si, en mi caso siento que tengo que hacerlo, esta calificación es más bien como algo inusual.
Que nostalgia... recuerdo que antes me había puesto a estudiar bastante debido a que “alguien” me dijo que los que tenían buenas calificaciones eran geniales, No tomaba las calificaciones en serio, pero después de clases en definitiva le invertía tres horas diarias a estudiar. Como esos estudios terminaron siendo una costumbre, ahora termino con buenas calificaciones.
— Bueno, incluso yo no es como si tuviera bajas calificaciones, logré sacar esa calificación alta en ingles gracias a mis esfuerzos.
Terminé de hablar y me volví de nuevo al librero, durante ese tiempo Hiiragi se le quedo viendo fijamente a la hoja con mi calificación que le había dejado, y entonces...
— Ki... Kisaragi-san... ¿Podría pedirte un favor?
— ¿Quieres que te ayude a estudiar?
—... Si... ¿cómo lo supiste?
— Con el flujo de la conversación pude darme una idea.
Al contrario, si no hubiera sido eso, se hubiera sentido un poco anti natural.
— Yo... quiero sacar mejores calificaciones.
— Si.
— Tengo que esforzarme.
—.. ¿He?
Sentí algo inusual en sus palabras, no solo era que quería esforzarse, dijo que tenía que esforzarse, ¿a qué se refiere? Esa forma de decirlo, es como si tuviera que sacar buenas calificaciones sin importar que.
(... Además)
Voltee a verla de reojo, su expresión no se veía como si estuviera bromeando, era como si estuviera siendo acorralada para tener que hacerlo.
—.... Por favor.
... La verdad no tengo ningún motivo para negarme, pero al verla así...
— Haa... la verdad no me importa.
— ¿¡En serio!?
Hiiragi acercó su rostro sorprendida.
— No tengo motivos para negarme, así que te ayudaré a subir tus calificaciones para el siguiente examen.
— ¡Muchas gracias Kisargi-san!
Me alejé del librero y de ese modo me llevé mi maleta hasta la mesa, pude sentir como mi rostro se calentaba.
— Si vamos a hacerlo que sea rápido, aún tenemos tiempo hoy.
— ¡Si!
Hiiragi respondió con energías, terminó de cerrar el closet con las cosas de limpieza y de ese modo sacó sus cosas de su maleta, al verla así no sentí que tuviera problemas como hace poco.
(Después de todo así se ve mejor...)
No había ninguna sombra en ella, esa expresión le queda mejor, mientras pensaba en eso me quedé frente a Hiiragi en la mesa.
◆◆◆◆
— Al final, lo más rápido para aprender inglés es memorizarse las palabras.
Pasó un poco de tiempo, comenzaba a enseñarle mientras respondíamos las respuestas del examen.
— ¿He? el “más o menos” no era lo mejor?
Ya estaba vislumbrando por qué no podía aprender inglés.
— Ese “más o menos” solo se usa cuando no entiendas la gramática tonta, para empezar, necesitas esforzarte por aprender que significan y después puedes hacer eso.
Por ejemplo “This coat isn´t Expensive” si aquí ya te sabes las palabras “Chaqueta” y “no es caro” entonces con ese “no” es una frase negativa, entonces uniendo las palabras puedes llegar a la conclusión de que dice “Esta chaqueta no es cara” de ese modo con entender las palabras con un “más o menos” podrías terminarlo, pero si no se comprenden las palabras ese “más o menos” no te va a llevar a la respuesta correcta.
De ese modo, si se entienden las palabras es que se puede usar ese “más o menos” pero si no entiende el significado de las palabras no podrá llegar a la respuesta correcta.
— Como sea, Comencemos a aprender las palabras, después de eso iremos comprendiendo la gramática.
— ¡Así hasta pareces un maestro!
— Podría cobrarte la matricula.
— Este… si es algo que pueda hacer…
— Detente, las clases de la escuela Kisaragi no cobran.
Hiiragi se puso roja mientras comenzaba a parecer nerviosa, pero lo había dicho de una manera linda…. Al verla así no pude evitar imaginármelo, maldición, no ofrezcas “pagos” tan fácilmente, por un instante terminé imaginando algo extraño, como si pudiera hacerle algo como eso. Lo estaba diciendo en broma.
— Bueno, regresando al tema… si es aprender las palabras podrías hacerlo sola, así que aprovechando que estamos en esto iremos por algunas palabras sencillas, además de que te explicaré la gramática para que puedas entenderlo poco a poco.
— ¡Si! ¡Cuento contigo!
En verdad que es animada, apretó el puño llenándose de determinación, me hizo sonreír con amargura. Abrí tapido el libro de texto y en esta ocasión comencé a explicarle la gramática relacionada con la prueba.
Pregunta: traduzca la siguiente frase por favor.
“Don´t leave this box there”
— Entiendes las palabras que aparecen en la oración.
— “Caja” y “aquí” … ¿verdad?
— Exacto, además el “leave” significa “dejar” además de la negativa de “dont”
— Ya veo…
Hiiragi comenzó a tomar notas, al verla así, podía notar lo serio que se lo estaba tomando, de seguro lo único malo era la manera en que estudiaba.
— Por cierto, esta puesto a manera de orden, vamos, ese “do” está en negativo, esa sentencia regularmente se usa para dar órdenes.
— Ya veo.
— Entonces intentamos conectar las palabras?
Pero aun diciendo eso es algo simple, “negación” “dejar” “caja” “aquí” si los conectas llegaras a la respuesta fácilmente incluso creo que Hiiragi podría llegar a la respuesta.
— “No dejes la caja aquí tonto”… ¿Verdad?
—… pobrecillo.
Onii-san se sorprendió de que apareciera una palabra de la nada.
— Fu fu, es una broma, la respuesta es “no dejes la caja aquí”
— Exactamente, pero…
Que de pronto saliera con una broma… parece tenerla fácil, bueno, esta manera de enseñar entre bromas puede ser divertido haciendo que la motivación aumente, y la verdad no me importa, pero…
— Entonces vayamos con el siguiente.
Pregunta: Traduzca la siguiente oración por favor.
“Does your mother drive a car?”
— Por cierto, es algo que aprendimos en la secundaria, pero por ahora te comento que la palabra de en medio “your mother” significa “tu madre”
—… “¿Drive a car” significa “conducir un auto”?
— Si, si, comienza por tomar las palabras de esa manera y vas conectándolas.
— Um…
Se llevó la pluma a la barbilla mientras dejaba salir un pequeño sonido al pensar. Al verla así me parecía como una pequeña niña esforzándose, no podía evitar sonreír.
— ¡Ya lo sé! La traducción es “¿Tu madre conduce un automóvil?” ¿Verdad?
— Correcto.
Tras responderle eso hizo una pequeña pose de victoria, solo con responder una pregunta bien… además de que comparado con las demás era una pregunta sencilla, pero que se alegre con ello no puedo evitar sentirme feliz también, así que…
— ¿Hee?
Sin pensarlo comencé a acariciar su cabeza.
— ¡Ah! Lo… ¡lo siento!
También fue lo mismo cuando le toqué la mejilla, al verla terminé sintiendo el impulso de querer tocarla, y todo fue de manera inconsciente. Que me le acerque así a una chica… terminé apresurándome a alejar la mano, pero Hiiragi se apresuró a atrapar mi mano con la suya.
— Se… sería feliz… si continúas acariciándome así…
— ¿¡…!?
Se me quedó viendo hacia arriba con esos dos ojos azules, era como una niña que estuviera viendo un juguete que quería, Parecía un poco avergonzada, pero sorprendentemente era bastante atractiva, por eso es que… no había manera en que pudiera rechazar su pedido…
—… ¿Estás bien con eso?
—…. Fuiste tú el que comenzó a hacerlo.
— E… eso es…. Lo siento.
— No… yo también, que me lo hagas… no me desagrada.
—… Ya veo.
Después de unos segundos el silencio se apoderó de la habitación, pero continué acariciando su cabeza.
— Hehe…
Su frondoso cabello rubio se balanceo, entrecerró los ojos y sonrió como si le fuera muy placentero, me hizo pensar que se parecía a una pequeña gatita.
— Así… creo que podre esforzarme mucho más.
Después de eso continué acariciándola hasta ambos estivimos a gusto, terminamos olvidándonos un momento de las clases de inglés, y después de que paso algo de tiempo reanudamos, pero cada vez que Hiiragi contestaba bien una pregunta le acariciaba la cabeza… esta acción por algún motivo continuaba sin fin
Capítulo 11
En una cita con una Santa
Al día siguiente, temprano en la mañana los rayos del sol eran brillantes, era sábado, pero sin importar eso podía escucharse a los niños jugueteando afuera desde temprano, era un día de descanso tranquilo en el que intentaba desesperadamente abrir mis pesados párpados, para después cambiarme de ropa.
— Fuwaaa….
Dejé salir un bostezo naturalmente. No había nada que hacerle, normalmente en los días de descanso me quedaba dormido hasta las 10 de la mañana, además de que anoche me quedé leyendo mangas hasta muy tarde…. Creo que esa excusa no servirá, tengo que prepararme rápido, Hiiragi podría llegar pronto.
Hoy es el día en que le prometí a Hiiragi ir de compras con ella, al principio pensé algo como “¿Are? ¿Esto es una cita?” pero solo iríamos a comprar vajillas y utensilios de cocina, por lo que llegué a la conclusión de que no era una cita. Es que… ¿Qué clase de cita seria ir a comprar cosas de cocina?
Me puse cualquier camiseta y me la pasé relajado esperando a que llegara Hiiragi mientras veía la televisión, Si… parece que no hay noticias matutinas, y eso que siendo estudiante debería de divertirme más ver algún programa de variedades o anime… Cuando de pronto mientras estaba insatisfecho viendo un programa de variedades, se escuchó el intercomunicador desde la puerta.
— ¿Oh? ¿Ya llegó?
Parece que Hiiragi ya llegó, tomé la cartera y mi celular que había dejado sobre la mesa, apagué la televisión, me dirigí hacia la entrada y de ese modo abrí la puerta.
— Buenos días Kisaragi-san
— Oh, buenos días.
Le regresé el saludo con ligereza, y entonces, comencé a ponerme los zapatos mientras desviaba un poco mi mirada de Hiiragi.
— Bueno ¿Nos vamos Santa-sama?
— Muuu…. ¡No me digas así por favor!
— Perdón, perdón.
— Está bien, pero a la próxima llámame por mi nombre como se debe.
Hiiragi comenzó a caminar mientras desviaba la mirada de mí, ¿será porque se bañó en la mañana? Un buen aroma proveniente de ella estimulaba mi nariz. Sentí como mi corazón se aceleró un poco y después la seguí.
(Pero ver a Hiiragi en ropa normal da una sensación de frescura…)
Tenía una camisa rosa de base, además de pantalones crema, dando una sensación adulta, ¿pero sería gracias a que la camisa blanca le quedaba un poco grande? Ese ambiente adulto la hacía ver un poco linda a la vez.
Realmente no se mucho de moda, pero sentía que su ropa la hacía ver linda, debido a eso desvié la mirada, pero solo eso.
— Oye, Hiiragi-san.
— ¿Qué pasa?
— La ropa de hoy te queda muy bien.
— ¿¡…!? Ya… ya veo…
Al decirlo pareció que sus hombros temblaron ligeramente, se agachó con el rostro rojo. Um… ¿Se habrá avergonzado? Creía que estaba acostumbrada a que le dijeran esa clase de cosas.
— Muchas gracias…
— Oh, te queda muy bien, creo que te vez genial.
— E. es que… estamos en una cita…
¿Are? ¿Lo de hoy es una cita? Dentro de mí no era una cita, pero…. Parece que me equivoque… mejor dicho ¿Qué pasa con esa expresión de vergüenza y felicidad?... si hace esa expresión yo también termino por ser consciente…. Y de nuevo mi rostro comenzó a calentarse.
— E, enserio, solo de caminar a tu lado me da un poco de pena…
Voltee a ver como estaba vestido, tenía una camisa blanca con unos pantalones un poco gastados además de tenis blancos, no estaba para nada a la moda… bueno, la verdad es que no estoy interesado en la moda de hoy en día, pero caminar a lado de Hiiragi me hace sentir un poco de pena, por supuesto, básicamente éramos distintos, pero no estaba siendo considerado con la ropa, solo al verla tan arreglada a ella me dio la sensación de que podría verme extraño.
— Claro que no, te vez bien.
— Si, si, gracias por la consideración.
— No lo estoy diciendo por ser considerada…
Parece que para Hiiragi me veo bien, ¿No será que a los ojos de la “santa-sama” todo se ve más hermoso? ¿Si me veo bien con esto será que puedo ser popular?... Pero aun así… después de todo parece que la moda es importante. No había sido consciente de ello hasta ahora, pero ¿será que hasta ahora me he visto fatal para los de alrededor? Esto es malo, solo de comenzar a pensar de ese modo ahora tengo mucha más vergüenza… Cando salgo afuera solo todavía estaría bien, pero si saliera a jugar con Souta o Toudo…
— Oye, Hiiragi.
— ¿Qué sucede?
— Si tenemos algo de tiempo hoy podríamos ir a comprar ropa.
— La verdad no me importa, pero ¿Ya no tienes que ponerte?
— No es eso, quiero pulir el cómo me veo… o eso pensaba.
— Creo que te vez bastante bien cómo vas vestido ahora…
Muchas gracias Hiiragi, En verdad estoy feliz por tu consideración, pero aun así no lo escucho más que como eso enterrándose en mi corazón. Mientras caminábamos Hiiragi comenzó a moverse mientras caminaba como si le fuera algo vergonzoso.
— E. este… de ser posible… ¿Podria elegir tu ropa?
— ¿He? ¿En serio?
— ¡Si!
Entonces no podría desear más, si es algo que ella elige con su punto de vista de mujer, entonces no hay duda que será algo bueno.
— Entonces te lo encargo, yo también serio más feliz si fueras tú la que eligiera mi ropa.
— ¡Déjamelo a mí! ¡Eligieré algo de ropa que te quede muy bien!
Tras decir eso llevo su mano al pecho llenándose de determinación, no sé porque necesitaría llenarse de determinación, pero con esto no necesitaré preocuparme, a la próxima le comprare algo para darle las gracias…
— (¡Lo logré! ¡Podré elegirle la ropa de Kisaragi-san a mi gusto…!)
Hiiragi parecía susurrar algo feliz, pero ¿qué fue lo que dijo? Pensé que era algo extraño mientras continuamos caminando hacia la estación.
◆◆◆◆
(Punto de vista de Stella)
Uu… estoy nerviosa.
Ahora nos encontramos en el tren para poder ir al centro comercial de la ciudad vecina, bien podríamos ir al centro comercial que se encuentra cerca de nuestra casa, pero para comprar cosas grandes teníamos que venir hacia aquí… bueno… así podré estar más tiempo con Kisaragi-kun… puede que sea mejor.
El tren continuaba balanceándose mientras avanzaba, y con uno de esos movimientos Kisaragi-san terminó acercándose mucho.
— Ah, perdón.
— Ah. no, está bien.
A pesar de ser sábado el tren estaba casi lleno, a pesar de que no estaba completamente lleno solo con movernos un poco terminábamos tocándonos, pero gracias a que Kisaragi estaba siendo considerado, estaba en una de las orillas y no tenía que chocar contra nadie. ¡Pero Kisaragi-san terminó rodeándome teniéndome contra la pared! Todo ocurrió naturalmente, estaba siendo considerado conmigo... Es genial... Pero aun así...
(¡Está demasiado cerca!)
Solo con levantar un poco la cabeza podía ver su rostro realmente cerca... e.… estoy feliz, pero... ¡es vergonzoso! Desde hace rato me la he pasado nerviosa...
— Lo siento Hiiragi, si hubiéramos subido un poco más tarde no hubiera estado tan lleno...
— Ah, no, ¡no te preocupes por favor!
— Bueno, puede ser un poco asfixiante, pero sopórtalo un momento.
¿¡En qué sentido me estás diciendo que lo soporte!? ¿¡El que esté lleno!? ¿¡O mi distancia contigo!?... no es como si lo odiara, estoy feliz, pero... ¡lleguemos rápido por favor!
◆◆◆◆
— Al final fue pesado
.
— E. es cierto.
— Quien diría que estuviera así desde tan temprano en la mañana, me imagino que todos pensamos lo mismo.
Después de eso pasamos un tiempo moviéndonos en tren cuando por fin llegamos a la estación más cercana al centro comercial. Es extraño, a pesar de que acabamos de llegar ya me siento cansada.
— Además... aun siento el rostro caliente.
Voltee a ver a Kisaragi de reojo, a pesar de que yo me encontraba cansada el parecía estar bien, ¿Por qué puede estar como si nada? A pesar de que mi corazón estaba latiendo de prisa, ¿acaso no sintió nada?... es un poco frustrante. ¡aunque no sé porque me siento así! ¡Debería de estar un poco más nervioso! ¡Aunque no sé por qué!
— Entonces vamos rápido?
— Si...
Mientras me sentía un poco nerviosa seguí su espalda, y entonces mi miraba bajo a su mano vacía, pe... pero... hoy... hoy es una cita después de todo... entonces... ¿me o permitirá cierto...?
— Ki... Kisaragi-san
— ¿Nn? ¿Qué pasa?
— E.… este... ¡con permiso!
Tomé de impulso su mano libre.
— E.… es una cita... así que tenemos que hacer algo como esto.
— Es cierto, entonces tómame con fuerza.
Entonces Kisaragi tomo mi mano naturalmente y de manera gentil ¿he? ¿Qué pasa con esa reacción?!A pesar de que necesite tanto valor para tomar su mano, me respondió como si no fuera nada... ¡me gustaría que te ruborizaras y sintieras un poco más de vergüenza! Voltee a verlo de reojo.
(... Ah, parece que no es así)
Su rostro estaba un poco enrojecido mientras desviaba un poco la mirada de mí, fu fu, estaba fingiendo estar normal, pero en verdad que también se le aceleró el corazón.
— ¡Vamos Kisaragi-san!
— ¿Por qué de pronto estás de buen humor?
Es que...
— Kisaragi-san, parece que tu corazón también se aceleró.
— ¿¡...!? .... ah... ya veo.
Estaba feliz mientras jalé de la mano a Kisaragi-san en dirección al centro comercial.
◆◆◆◆
... Por algún motivo siento a Hiiragi muy activa el día de hoy, no, puede que sea inconsciente... pero... me da la sensación de que tiene muchas aberturas. Tomando mi mano, abrazando mi brazo, acercando nuestros hombros, está tomando mucho contacto corporal, pensé en advertirle, pero ella parece estar divirtiéndose bastante por lo que es un poco difícil ¿después de todo si era una cita? ¿Pareceremos una pareja?... esto es malo, desde que Hiiragi comenzó a decir que esto es una cita comencé a hacerme consciente de ello. Desde hace rato mi corazón está latiendo con fuerza, logro fingir que estoy con calma, pero estoy nervioso. ¡Esfuérzate! ¡Soporta ante los ataques de Hiiragi!
Eso tenemos, cuando por fin llegamos a la tienda de cosas para el hogar, cuando menos este es el centro comercial más grande de la región, y hay muchas clases de tiendas, por lo que además de esta tienda hay muchas otras.
— Es un poco temprano, pero creo que iremos de una vez por las cosas de cocina que necesitas.
— ¡Si! ¡cuento contigo!
Tras decir eso Hiiragi usó la otra mano para responder con una reverencia. esto es malo, ¡es súper linda! ¿Me pregunto si mi razón podrá soportarlo?
— ¡Ah! ¡Venden licuadoras!
Tras decir eso Hiiragi entró al área de electrodomésticos.
(Estoy preocupado de que pueda comprar algo extraño)
Comencé a pensar en eso.
◆◆◆◆
Después de terminar de comprar los artículos para el hogar, comenzamos a dar vueltas por el centro comercial, no teníamos ninguna prisa, así que terminamos caminando para ver las tiendas y entrar en el que más nos llamara la atención... bueno, aunque por mi parte me gustaría comprar mi ropa y regresar rápido a casa.
— La tienda de electrodomésticos de hace rato fue sorprendente, dijeron que nos enviarían a casa lo que compramos.
— Bueno, son electrodomésticos después de todo, es un servicio para los clientes que no pueden llevarse las cosas en el mismo momento.
— Pero, aun así, es de agradecer para los clientes.
Al final compramos sartenes y ollas, además de un microondas, lo mínimo necesario, no sé cuántas veces tengamos que regresar, pero cuando menos con eso ya podrá cocinar en casa.
(Pero aun así vaya que puede comprarlo como si no fuera nada)
Las cosas para la casa aún están bien, pero un electrodoméstico es caro, no era como si un estudiante de preparatoria pudiera comprar eso fácilmente sin estar un tiempo juntándolo, pero aun así ella lo compró fácilmente y sin poner nada de resistencia. Puede que la familia de Hiiragi sean personas ricas.
— ¡Entonces con esto me he convertido en toda una cocinera!
— Solo has juntado las cosas necesarias.
— No, ¡todo comienza con eso!
— Si eso fuera cierto, solo con comprar un guante y un bate a sería un jugador de baseball profesional.
“Fum” Hiiragi inflaba su pecho con orgullo, pero aun que digamos que tengamos las cosas necesarias... es lo mínimo necesario, además de que aún hay muchas maneras de usarla... ¿Por qué tendrá tanta confianza?
— Ah, ¡Mira esto Kisaragi-san! ¡Estas tazas son lindas!
Tras decir eso apuntó hacia una tienda de artículos diversos mientras me jalaba del brazo. ah, en serio ¿Por qué tiene tantas energías?
— Oye, no corras así, no sé nada si te terminas cayendo.
— ¡No soy una niña!
— Vamos, te daré un dulce.
— ¡Que no soy una niña!
— Onii-san te dará algo de mesada, ¿hacemos algo para divertirnos?
—...... No sé qué pensar de eso.
Es cierto, creo que eso último se escuchó como de un criminal, ah, no puedo, tengo que tener más cuidado... pero... ¿Cómo es que terminamos así? No es como si no me estuviera divirtiendo, pero más que la diversión el cansancio me gana, se supone que no es cansado solo el venir de compras.
— Oye, ¡esa chica es súper linda!
— ¡Es cierto!... ¿intentamos hablarle?
El motivo de mi cansancio son las miradas a mi alrededor que duelen, ¿Cómo se les ocurre intentar hablarle cuando tiene un hombre a un lado? Tengo que estar más alerta para protegerla como se debe.
— ¿Kisaragi-san? ¿Qué sucede?
—... ¿Nn?
— No, punes una cara como de “un representante que está preocupado porque su idol sale a la calle sin cubrirse el rostro”
— Que sorprendente percepción tienes.
Si lo sabe entonces no debería de emocionarse tanto al punto de llamar aún más la atención, además, de ser posible me gustaría que alejara su mano, aunque sea un poco. Creo que ese es el principal motivo de las miradas.
— Mira, ¡mira las tasas!
— ¿Dijiste algo? ¿A dónde se fue la consideración que tenías hacia mí?
— ¡Son lindas! ¡Bastante lindas!
—.... Así que la consideración que tenías descendió perdiendo ante la lindura de unas tasas...
Al verla feliz con brillo en sus ojos tomando sus tazas dejé salir un suspiro. Las tasas eran de un lindo color rosa, mientras que la otra tenia los mismos patrones solo que de color azul.
— ¿Te gustan estas cosas?
— ¡Si!
—... Ya veo.
Hiiragi veía las tasas con una sonrisa de felicidad.
(... Ahora que lo pienso, compramos vajillas y palillos, pero aún no hemos comprado los vasos)
Fue cuando me di cuenta, si dijo que le gustaba posiblemente quería tenerlas... ¡es cierto!
— ¡Bien! Hiiragi, pásame esa tasa!
— ¿He? bueno, no me importa...
Parecía sorprendida por haberle hablado en voz alta de repente, y me entregó la tasa dudando un poco.
— Escucha Hiiragi, voltéate unos tres minutos.
— Ha.… si...
Le parecía algo extraño, pero aun así se dio la vuelta dándole la espalda a la tienda de artículos diversos... bien, esto estará bien, Después de corroborar que estuviera de espaldas, me apresuré a llevar la tasa a la registradora, y entonces intentando ser lo más rápido posible terminé de comprarla.
— Hiiragi, ya está bien.
— Entendido.... ¿Qué fue eso?
— Toma, te la doy.
Le entregué las tasas a la Santa-sama pero ahora en la bolsa de compras.
— ¿He? esto es...
— Un regalo de mi parte, siempre estoy a tu cuidado.
— Si dices eso entonces yo también estoy a tu cuidado! Me siento mal por esto.
Tras decir eso Hiiragi se puso un poco terca y no las tomaba, pero la ignore haciendo que las tomara a la fuerza.
— No importa, solo acéptalo, a mí no me quedaría usar una tasa color rosa, Souta y Toudou se van a reír de mí, además de que no podemos regrésalas ya, puedes pensarlo que es por mi bien.
Hiiragi la acepto apenas queriendo decir algo, pero parece que se rindió, abrazo la bolsa como si fuera algo apreciado sonriendo con gentileza.
— Muchas gracias Kisaragi-san, la cuidare con mucho aprecio.
— ¿¡...!?... has eso...
Al ver su expresión sentí como mi rostro se calentó de golpe... tratarlo con aprecio, al verla abrazando así la bolsa mi corazón dio un brinco.
(.. Ah, esto es malo)
Estaba avergonzado, no podía verla bien a la cara, me da la sensación de que hace mucho que no me sentía así... espera... creo que fue hace poco.
(... ¿Por qué con la Hiiragi de ahora me siento igual que con Kannazuki...?)
... No me digas que...
No. no es eso, no puede ser eso, es que...
— ¡Te regresaré el agradecimiento algún día!
Aun no puedo olvidarme de mi primer amor.
— Esperaré sin muchas expectativas.
Tras decir eso se puso a mi lado con una sonrisa.
— Entonces vamos a ver otras cosas?
— ¡Si!
Y entonces, dejamos atrás la tienda de artículos diversos tomados de la mano.
◆◆◆◆
Después de estar viendo las cosas por el centro comercial, nos sentamos en una pequeña plaza que se encontraba en el centro, estábamos descansando un poco después de caminar.
— ¿Será que ya vimos la mayoría?
— Es cierto, ya pasamos por todo el primer y segundo piso, ¡ahora solo queda tu ropa!
¿Por qué había un brillo extraño en sus ojos? ¿Me veo tan mal como para que desee tanto cambiarme de ropa? Si es así duele un poco...
— Bueno, ¿lo dejamos para el ultimo? Creo que lo mejor sería después de que termináramos de comprar todo.
— Es cierto, terminaríamos teniendo muchas cosas que cargar, ¡elijamos tranquilamente!
—... Te lo encargo.
— ¡Déjamelo a mí!
Apretó su puño poniéndolo en el pecho, no, la verdad es que no necesitas ponerle tanto empeño.
— Pero ya terminamos de comprar lo que recitábamos ¿aún hay algo más?
— Es cierto... tus vajillas, electrodomésticos, lo necesario para cocinar... ¿aun necesitabas algo?
— Nada realmente... pero ahora que lo pienso todas son cosas mías.
Es en serio, onee-san, pero esas deberían de ser cosas que compras apenas comienzas a vivir sola... pero ya nos tomamos el tiempo de venir en tren hasta aquí, hay que comprar todo lo necesario... ¿¡ha!?
Ahora que lo pienso, hoy es el segundo sábado del mes, es decir, ¡Es el día de venta especial de carne de cerdo! Si no me apuro está la posibilidad de que quede poca carne.... no, ya pasa del medio día, puede que ya hayan aparecido los que se llevan todo y no quede nada... no, pero... ¡Es demasiado pronto para rendirse! Al vivir solo hay que tomarse medidas para obtener las mejores cosas, ¡no puedo dejar escapar esta oportunidad!
Me puse de pie de impulso y saqué mi cartera, le deje mi maleta a Hiiragi.
— Lo siento Hiiragi ¡Cuídame esto! ¡Hay algo que tengo que comprar sin importar que! 20 minutos... no, regresaré en 10 minutos, espera aquí.
— He... ¿¡Hee!?
Hiiragi parecía sorprendida por lo repentino que fui, pero la ignoré por ahora, ¡Espérame carne de cerdo! ¡No dejare que te lleven de mi lado! Comencé a caminar a paso rápido al área de comida lleno de espíritu combativo en mi pecho.
◆◆◆◆
(Punto de vista de Stella)
Ya se fue... cuando puso una expresión de haber recordado algo de pronto me dejó su maleta y se fue corriendo, me sorprendió, ¿Qué se le habrá olvidado comprar? De haber sabido pude haber ido con él... me siento un poco sola, Pero me ha acompañado todo el día a comprar mis cosas, no sería de extrañar que se quejara, pero aun así, lo que he comprado últimamente es bastante conveniente, además de que dijeron que lo enviarían un día después a mi casa, tuve que gastar algo de dinero, pero gracias a eso compré muchas, cosas, no tengo cosas que cargar, en verdad es un servicio para estar agradecida. Justo por eso es que pude continuar paseando con Kisaragi-san sin preocuparme.
(... Fu fu fu, hoy ha sido divertido)
Solo habíamos estado dando vueltas por el centro comercial viendo las cosas, nunca pensé que llegaría a ser tan divertido, y todo es gracias a que estoy con Kisaragi-san...
— Haa... me gustaría que regresara rápido...
Solo se alejó un poco y ya terminé sintiéndome así, ¿Desde cuándo habré comenzado a tener estos sentimiento? Cuando estoy con él es realmente divertido, mi corazón se acelera y de vez en cuando me siento nerviosa, pero aun si, no se siente nada mal... Así que...
— Regresa rápido Kisaragi-san, esos 10 minutos son muy largos para mí.
Se bien que no me está escuchando, pero aun así lo dije, para mi podría ser alguna clase de queja, pero aun así no me sentí mal esperándolo, sonreí ligeramente mientras movía las piernas esperando a que Kisaragi-san regresara... cuando...
—... ¿Stella?
De pronto alguien me habló por la espalda. Era una voz que reconocía, pero hacía mucho que no la escuchaba y sin pensarlo me quede petrificada.
(Po... ¿por qué...? ¿¡Por qué tengo que escuchar esa voz aquí!?)
Los sentimientos de felicidad que tenía hasta hace un momento desaparecieron en un instante, y entonces. la confusión se apoderó de mi cabeza ¿Por qué escuché la voz de esa persona en este lugar...? Por fin estaba saboreando la felicidad... ¿entonces porque ahora tenía que huir?
Comencé a darme la vuelta temerosamente, deseaba que fuera mi imaginación, sin pensarlo termine deseando aquello, y entonces, al darme la vuelta allí se encontraban dos hombres de traje y una mujer.
— Ha pasado un tiempo Stella, es una pena que te quede ese rostro.
—...Tía...
Ese deseo no se cumplió después de todo.
◆◆◆◆
— Mierda. ¡las señoras son unos monstruos!
Después de dirigirme al campo de batalla para comprar la carne de cerdo, termine quejándome de camino de regreso con Hiiragi sin haber obtenido resultados, no es como si se hubieran terminado cuando llegue, pero en el lugar había una gran cantidad de señoras empujándose, estaba intentando desesperadamente tomar carne de cerdo antes de que se acabara, pero no fui más que un ciervo en ese campo de batalla... las señoras dan miedo.
No me quedo otra más que retroceder sin haber obtenido la carne de cerdo... ya da igual, iré a comprar algo en el super de regreso a casa, ¡pero recuérdenlo! ¡A la siguiente les ganaré!
Llegué a la plaza en la que me esperaba Hiiragi mientras pensaba en eso... ¿Qué me pasa dejando a una chica sola? hasta ahora comencé a sentirme culpable, después le invitare la comida para disculparme.
— Perdón Hiiragi, ¿me esperaste mucho...?
Al ver a Hiiragi sentada comencé a acelerar el paso... pero...
— Kisaragi-san, ¿Ya están bien tus compras?
Pero emanaba un ambiente extraño mientras parecía atónita sentada.
... ¿Por qué tenía una expresión como si estuviera por llorar? En cuanto me vio mostro una sonrisa, pero esa sonrisa... parecía bastante forzada, parecía herida, pero aun así intentaba actuar como si no hubiera pasado nada, el corazón de las personas son cristales, y parece como si el de ella se hubiera estrellado, solo con tocarla un poco fuera a romperse... esa era su situación. El ambiente era diferente al de antes cuando nos divertíamos, más bien era algo triste.
(¿Que ocurrió mientras no estaba...?)
— ... ¿Vamos al que sigue? ¿Tocaba ir a comprar tu ropa?
... Detente.
— ¿O prefieres que comamos algo ligero antes?
Deja de actuar como si no pasara nada.
— ¿Hay algún otro lugar al que quieras ir?
La Hiiragi de ahora... honestamente no quiero verla, así que...
— Vamos a casa.
—... ¿He? ¿Qué pasa tan de pronto?
La tomé de la mano y comenzamos a alejarnos del lugar, parecía un poco confundida, pero no me importo y continué en dirección a la salida.
— ¿Ocurrió algo?
—.... Nada en especial... pero ahora no pareces estar bien.
—....
Tras decirle eso Hiiragi guardó silencio sorprendida, y entonces me apretó la mano, saliendo de ese modo del centro comercial, de seguro si hubiéramos continuado comprado no hubiera sido divertido, no podía dejarla así, al verla... me dolió.
Y así fue como nuestra cita terminó.
Capítulo 12
Lo que la Santa carga
Hasta que llegamos al departamento Hiiragi no dijo nada, dentro del tren, cuando caminábamos uno del lado del otro, todo el tiempo continuamos en silencio, solo regresábamos a casa tomados de la mano. Extrañamente no me sentía feliz por la sensación de su mano, simplemente no podía alejarme su tristeza de la cabeza.
Puede que se haya sentido triste por haberla dejado, justo por eso me gustaría hacer algo por ella, pero al final ¿Qué podría hacer?
— Lo siento, terminé trayéndote de regreso a casa a la fuerza…
— No, está bien.
Por ahora hice que entrara en mi departamento, pero aun diciendo eso no es como si tuviera algún plan. Vine porque quería que regresáramos a casa, pero el plan se detiene solo en que quiero hacer algo por ella, solo continuó el silencio entre nosotros. Creo que no sería conveniente si intentara hacerla hablar por la fuerza, Sé que algo ocurre, pero siento que podría terminar por herirla más. Pero me gustaría darle la libertad de hablar en caso de que quiera hacerlo, si fuera algo que pudiera resolver por mi cuenta entonces bien, si necesita apoyo podría apoyarla… pero ahora de seguro solo queda esperar a que llegue su respuesta, así que por ahora a preparé unas bebidas y me senté frente a ella.
— Creo que podrías tranquilizarte un poco si bebes café.
Pensando en eso había preparado café instantáneo, la vertí en su tasa nueva y de ese modo se la di, cuando…
— ¡Ah! ¿¡Estás bien!?
Me apresuré a bajar la tasa y corrí hasta su lado, apenas alejé la mirada un poco de ella y comenzó a llorar desconsoladamente.
—…. A…
Solo estaba dejando correr las lágrimas, soy torpe, pero aun así pude entender que estaba siendo acorralada.
(Ah… ¡mierda!)
Justo por eso es que me sentía frustrado, a pesar de que no hubiéramos pasado mucho tiempo juntos hasta ahora... sabía que no era algo que podría forzarla a hablar, pero no pude evitar que la frustración y el sentimiento de culpa dentro de mi comenzaran a aumentar, solo pude limpiar sus lágrimas.
— Hiiragi… ¿Qué ocurrió?
Terminé preguntándole y ella con sus hombros temblorosos volteó a verme.
— Kisaragi-san…
Su voz parecía desaparecer mientras llamaba mi nombre.
— Po… ¿podrías… escucharme…?
Me dio la sensación de que era la primera vez que veía su lado débil, pero no era una parte débil que le mostraría a cualquiera, sino una más profunda. La abracé como si intentara que no desapareciera, que no se rompiera.
—… Claro, déjame escucharte.
Me gustaría apoyarla aunque sea un poco, quiero que lo sepa.
◆◆◆◆
— Mi… mis padres murieron, antes de que pudiera tener conciencia de sí misma fallecieron en un accidente, no tengo más que pocos recuerdos de pasarla con mis padres.
Me abrazó con fuerza como si quisiera contener su cuerpo tembloroso.
— Pero no es como si fuera huérfana. De inmediato la hermana de mi padre me acogió.
“Por eso fui criada en Japón” Hiiragi me mostró una sonrisa sin fuerzas. No recuerda mucho de sus padres, ¿Cómo recibió Hiiragi esa verdad? Puede que sea diferente a no tener absolutamente ningún recuerdo de ellos, pero si dice que no tenía conciencia de sí misma, quiere decir que no sabe lo que es sentir el calor de sus padres, y esos breves instantes, esos recuerdos… para Hiiragi serían memorias que nunca podría olvidar. De seguro ha de ser un sentimiento complicado, no podía poner otra expresión para ello.
— El ambiente familiar en la casa de mi tía que me recibió… eran de bastante dinero.
Hiiragi se tapó la boca presionándose contra mi pecho.
— Era una gran casa con comida elegante, tenía sirvientas, era una vida en donde no faltaba nada.
Creo entenderlo levemente, el día de hoy al verla comprar todo lo necesario para la cocina sin dudar siquiera, me hizo pensar que podría ser rica.
— No pude haber vivido sola, y por supuesto que estoy muy agradecida con mi tía que me acogió.
“…. Pero” cuando agregó eso al final su cuerpo parecía frio mientras temblaba, la abracé con fuerza.
— Para bien o para mal mi tía tiene una personalidad estricta, fue dura, todos los días me decía duramente que tenía que apuntar a ser la mejor, gracias a eso se me quedó gravado en el oído.
—…
— Era aplastante, cuando era pequeña era un ambiente al que no estaba acostumbrada y sentía como me estaba desmoronando, no tenía el calor de una madre, y no había ningún recuerdo en el nuevo lugar en el que vivía, y con mi tía en ese ambiente nuevo… seria desde que era pequeña, pero aun ahora le temo a mi tía, la voz de mi tía que siempre quiere que sea la mejor, su figura, su existencia… le temo a ella…
Las impresiones que tenemos desde niños son las más fuertes. Algo a la que acostumbró desde niña no podía borrarse ahora tan fácilmente, incluso aunque piense que lo ha hecho, anqué sienta que lo tiene bajo control, no es tan fácil dominar aquello que está arraigado desde niño… por eso es que… tiene miedo.
— Siempre… siempre... siempre… apuntando a ser la mejor, con las mejores cosas y los mejores modales, siempre me esforzaba… siempre intentaba que no se enojara conmigo, para que no se molestara… recuerdo lo mucho que me esforcé en ese entonces… pero nunca logré cumplir las expectativas de mi tía, sin importar que quería que continuara aún más pero era en vano, una prueba de ello es que no sea buena con los estudios.
— Eso es…
Dejó de hablar un momento y tragué saliva, recordé lo que le había dicho la primera vez, de seguro eso la hirió mucho más de lo que había imaginado.
— Pero no pude soportar ese ambiente, y cuando entré en la preparatoria salí de casa, hui…. Hui de esa presión, de mi tía, de ese ambiente frio… cuando menos se lo dije a mi tía, por eso es que me dio el dinero para que pudiera vivir sola, pero... incluso ahora no puedo alejar de mi cabeza sus ojos llenos de decepción.
—…
— No es como si no estuviera acostumbrada, cuando vine aquí lo había pensado… “¿está bien que me la pase huyendo?” pero si seguía huyendo no tendría ningún sentido, quería hacer algo con esos ojos que me veían, quería que me viera igual que lo hacia mi madre… así que... así que por eso viviría sola, seria independiente y lograría que mi tía me alagara, eso es lo que deseaba pero al final no puedo hacer nada por mi cuenta, no he cambiado nada, y cuando vi hoy a mi tía… terminé sintiéndolo aún más… cuando esos ojos me vieron, la yo de ese entonces… no he cambiado de la yo... de ese entonces…
Pareció llegar a su límite, su voz que desaparecía se mezclaron con sus sollozos convirtiéndose en gritos.
— Yo… ¿¡En serio no sirvo para nada…!? Por más que estudie, por más que me esfuerce con las relaciones con amigos... ¿al final no cambiareéen el fondo…? Yo… ¿no puedo cambiar…?
Ah… ya veo, hasta ahora había soportado mucho, también mientras actuaba de manera alegre continuaba lastimándose más y más… pobrecilla. Aunque la llamen “santa-sama” es golpeada por una realidad injusta, amarrada a la presión de ser siempre la mejor, pero solo es una chica. ¿Por qué no me di cuenta de algo como eso?... Comencé a sentir ese arrepentimiento.
— Kisaragi-san… yo…
Levantó la mirada para verme mientras lloraba, yo…
— Hiiragi…
Puse en palabras mis sentimientos para apoyarla.
◆◆◆◆
— Cuanto has sufrido en el pasado, esforzado, incluso huido… honestamente no lo sé.
La acaricié gentilmente intentando hacer que se sintiera tranquila mientras sentía su calor en mi pecho, sus pequeños sollozos llegaron hasta mis oídos claramente.
— De seguro has de estar sufriendo, la tristeza de perder a tus padres, el dolor de no poder tener muchos recuerdos de ellos, y esa presión continua intentando ser la mejor todo tiempo… pero, no hay manera de que pueda entender tu dolor.
No entiendo el dolor de haber perdido a ambos padres, mis padres aún siguen con vida después de todo, no entiendo el dolor de no tener muchos recuerdos de ellos, dentro de mí aunque haya recuerdos que olvide, siempre creo nuevos. No entiendo la presión de intentar ser el mejor, yo solo continuo día a día después de todo. Por eso es que no hay manera de que pueda entender sus sentimientos, pero al verla así, puedo entender al punto del dolor lo mucho que está sufriendo.
— Pero creo que lo has hecho muy bien.
Hice que Hiiragi levantara la cabeza y la vi directamente a los ojos, firmemente, intentando que mis sentimientos le llegaran.
— A pesar de que tienes ese doloroso pasado has continuado sonriendo hasta ahora, entiendo que eso no es algo que las personas comunes puedan hacer, las personas somos seres vivos que difícilmente podemos enfrentar la dolorosa realidad, nos decepcionamos, nos detenernos, lloramos, sufrimos y al final nos quebramos.
Las personas pueden continuar por que se apoyan entre sí, hay un límite en lo que podemos avanzar por nuestra cuenta, terminamos deteniéndonos siempre, sin tener una mano de la cual sostenerse, sin tener una mano que nos ayude a levantarnos, sin tener palabras que nos den apoyo nuestros pasos se vuelven pesados. Justo por eso es necesario que nos apoyemos y continuamos de frente.
Pero ella aun sin tener ningún apoyo, aun teniendo esos sentimientos ha continuado avanzando sola, puede que algunos sean atrapados por el pasado, puede que otros huyan de la realidad, pero no podemos huir de nuestros propios sufrimientos.
Pero aun así ella continua avanzando de frente, pude entenderlo al verla estudiando aquella vez.
— Eres sorprendente, puede que quieras huir, pero aun así te esfuerzas por intentar cambiar, puede que pienses que no hayas cambiado, pero en realidad lo estés malinterpretado al intentar cambiar, además el intentar ser mejor cada día es algo para ser alagado y poder inflar el pecho, me gustaría alagarte por lo mucho que has avanzado cuando yo no podría hacerlo… te has esforzado mucho Hiiragi.
— ¿¡…!?
Sus hombros temblaron por un instante, y entonces, pude escuchar sus sollozos más fuerte que antes.
— Así que ¿Qué te parecería si descansas por un momento? Te has esforzado al punto de que no te avergonzarías frente a nadie, incluso después de haber huido, creo que puedes detenerte un poco y tomar un descanso… yo también me detendré contigo.
—…. E.. ¿Está bien eso?
— Si… puedes descansar… yo también descansare contigo… puedes huir de nuevo si lo deseas… huiré contigo, y seré tu apoyo, puede que algún día tengas que enfrentar eso de nuevo, puede que quieras convertirte en la chica que tanto espera tu tía, pero, por ahora descansemos tranquilamente, lo has hecho bien, te has esforzado mucho.
Si quiere huir de la dura realidad, entonces huiré con ella.
Si se decide a volver a esforzarse, entonces la observaré y la alagaré.
Si desea detenerse, entonces me detendré con ella encantado.
— Yo… estoy cansada.
— Es cierto… te has esforzado mucho.
—… Yo… no puedo… pero… pero aun así… tengo que seguir de frente… tengo que cumplir las expectativas de mi tía… tengo que enfrentar esos ojos… lo he disimulado con una sonrisa… pero quiero que me observe… aun siendo débil… me he esforzado…
Hiiragi dejó salir todos los sentimientos que tenía, no era una gran voz en llanto, era pequeña, era como si saliera junto a sus lágrimas. Por eso es que la sostuve como si quisiera que no huyera, abrazándola firmemente.
— Te estaré observando, por más débil que creas ser, yo creo que eres fuerte, si llegaras a dejar de ver al frente, te empujaré a la fuerza para que veas al frente
—.. Si.
— No sé qué tan difícil sea, pero cuando menos eres sorprendente para mí, ¿lo sabias? Yo ni siquiera sé limpiar.
— Es cierto… si no estoy yo... no sirves.
— ¿Lo ves?
Hiiragi mientras continuaba llorando formó una pequeña sonrisa, al verla así me sentí más relajado.
— Puedes esforzarte, puedes huir, si no estás satisfecha contigo misma te alagaré hasta que lo estés,… para que al final sonrías, hasta que te convenzas a ti misma, hasta que tu tía te admita.
Hiiragi no es una mujer tan débil como lo piensa. No puede cocinar, estudiar, puede que tampoco sea buena haciendo ejercicio, pero al verla, creo que ya está en una posición alta. Pero ella aún tiene más atractivo, no hablo de su apariencia física, la gentileza hacia los demás, su personalidad, el deseo de querer continuar avanzando, esa alegría que hace que cualquiera tenga energías, sus suaves y cálidos ojos, Todo eso es parte de su atractivo, esta persona no es un humano débil, no está en una posición baja. Aunque ahora parezca imposible… algún día… algún día se convertirá en una mujer de la cual su tía pueda estar orgullosa.
— Yo… siempre que recuerdo a mi tía tengo miedo…
— Entonces estaré a tu lado, así hablaremos hasta que te sientas mejor, si quieres apoyo siempre sostendré tu mano.
— Yo... suelo esforzarme mucho así que puede que te cause molestias...
— Claro, ven con todo lo que tengas, y también creo que te causare molestias después de todos.
—.. Mírame como es debido...
— Si, te observare desde un lugar especial, ¿tienes reservaciones?
Hiiragi seguía llorando, pero su expresión parecía más relajada, de nuevo hundió su rostro en mi pecho abrazándome con fuerza.
— Así que... déjame descansar un poco...
— Si tu tía llegara a aparecer de nuevo dile “¡cállate!” “¡solo observa!” aunque tengas miedo yo te protegeré.
—... Eres de confianza.
El silencio envolvió mi departamento, después de eso no continuamos hablando, solo sentíamos nuestro calor envueltos en un fuerte abrazo. Extrañamente no se sentía mal y me tranquilicé, no sé si Hiiragi ya se encuentra bien, pero de seguro mis palabras no solucionaran nada de inmediato, pero aun así, si puedo apoyarla, estoy bien con eso.
Pero al día siguiente.
No es como si hubiera comenzado a relacionarme con ella desde hace mucho, al contrario, había sido poco tiempo, pero dentro de mí la existencia de Hiiragi ya era grande, tanto como para no querer verla triste y querer apoyarla.
¿Qué pienso en verdad acerca de ella...? realmente no lo sé, pero por ahora, solo digamos que quiero que se sienta aunque sea un poco mejor.
Y así, en el verdadero sentido de la palabra, nuestra cita terminó.