Eikoku Kanojo wa Love You vol 1 - Capítulo 4 al 6
Added 2025-01-10 00:00:04 +0000 UTC
Capítulo 04
Dos personas acercándose
Al día siguiente después de cenar con la santa.
Pasé el tiempo sin cambio alguno, abrí la puerta de la entrada para dirigirme a la escuela, afuera había un joven oni-san corriendo, una pareja de casados que se llevaban bien paseando, y estudiantes de primaria que iban juntos a la escuela. Era un día con un viento fresco anunciando el inicio del día, era un día como cualquier otro, pero…
— Buenos días Kisaragi-san.
Ya comenzó.
— ¿Por qué estás aquí?
Cuando abrí la puerta, apareció frente a mis ojos una rubia, era la santa de mi salón de clases, era muy temprano, pero parece que venía como siempre.
— Vine a regresarte esto.
Tras decir eso Hiiragi sacó de su maleta la vasija que le había dado ayer con el curry.
— Pudiste entregármelo después de clases.
— Creí que debería de dártelo antes de que se me olvidara.
— Ya veo.
¿Era tan seria? Si fuera yo lo hubiera dejado hasta la noche. Recibí el contenedor, me quité los zapatos y la deje en la cocina.
— Y Kisaragi-san.
— ¿Nn? ¿Qué pasa?
— Vamos juntos a la escu…
— Me rehúso.
—… ela…. ¿¡Hee!?
¿Estaba insatisfecha porque la había interrumpido? ¿O estaba insatisfecha porque la rechacé? Infló sus mejillas de manera linda.
… Aunque sea una vez, déjame pinchar esos pequeños globos de aire.
— ¿¡Por qué me rechazas de inmediato?!
— Aunque me preguntes eso…
Asentí cuando me decía eso.
— Bien, entonces intenta imaginar que vamos juntos a la escuela.
—… ¿Imaginar?
— Si… vamos a la escuela mientras platicamos de cualquier cosa, ¿los de alrededor pensaran que estamos saliendo cierto?
— Sa… ¿¡Saliendo!?
¿Se avergonzó solo de imaginarlo? Se puso completamente roja.
— Y cuando entramos en el salón de clases como si no ocurriera nada, los que están locos de celos comenzarán a decir cosas como “¿he?” “¿Por qué está con la santa?” comenzaran a verme con ojos inyectados en sangre…
Ah… solo de imaginarlo me dio miedo, sentí un escalofrió corriendo por mi espalda.
—… Eso tenemos, por eso es que no puedo ir conti…
— ¡Vayamos juntos!
—… go a la escue…. ¿¡Me estás escuchando!?
Por algún motivo ella estaba haciendo un gesto cerrando su puño.
— Nee, basta con que les expliquemos.
— Aun así.
A pesar de que le estaba diciendo que pasaría un momento fatal si las miradas de los demás se centraban en mí, ¿Por qué lo tomó como si fuera algo tan simple?
—… Hiiragi ¿me odias?
— ¡No! Claro que no te odio, si tuviera que decir algo…
— ¿Nn?
— ¡No es nada! ¡Vamos rápido!
Parecía haber perdido la compostura por algún motivo mientras comenzaba a jalar de mi mano dirigiéndonos a la escuela.
… ¿He?... ¿en serio iremos a la escuela así? Las miradas de los alrededores dolerán, solo de pensarlo…
— Uu… me duele el estómago…
◆◆◆◆
— Oye, Hiiragi-san
— ¿Que pasa Kisaragi-san?
— ¿Siempre te ven de esta manera?
— No sé porque de pronto te pones a hablar tan formalmente, pero… es cierto, siempre es así.
— ¿En serio…?
Dije mientras contenía por poco el dolor en mi estómago, Caminamos un poco hasta que llegamos a un camino en donde ya comenzaban a haber más personas, por supuesto, entre más nos acercáramos a la escuela más personas habrían, pero…
— Nee, ¿Esa es la santa-sama verdad?
— Es cierto, es “santa-sama”
— Pero ¿quién es ese hombre a su lado?
— Quien sabe… ¿¡no me digas que su novio!?
Interés, celos, dudas, toda clase de miradas recorrían mi cuerpo entero, desagrado… es desagradable.
—… Eres sorprendente, “santa-sama”
— Te dije que no me llamaras así.
A mi lado estaba la “santa-sama” inflando las mejillas insatisfecha de manera linda… no, perdón, no tengo tanta facilidad de tratar con esto como lo haces tú, las miradas y lo que dicen alrededor me llama la atención, están haciendo que mi resistencia vaya disminuyendo… en serio que la santa-sama es sorprendente por resistir esto siempre. Si me van a ver que mejor sea onee-san en bikini con una mirada ardiente.
— Pe, pero… esta atención no es mala…
— ¿Qué dijiste?
— Nada…
Avanzó adelante luego de mover las manos estando roja… ¿Cómo decirlo? Si quiere hablar me gustaría que lo hiciera en voz alta, mejor dicho ¿estábamos hablando?
— ¡Vamos rápido o se nos hará tarde!
Avancé más rápido cuando me dijo aquello con una linda sonrisa… si estamos llegando tarde me da la sensación de que es por culpa de ella.
—… Haa… en cuanto pisemos la escuela me le alejaré.
Pensé en lo que haría en adelante mientras dejaba salir un suspiro… cuando menos deja que nuestros compañeros de clases no se enteren. Mientras rezaba eso la seguí en dirección a la escuela.
◆◆◆◆
— Buenos días.
— Ah, buenos días Manaka.
— Buenos días.
Saludé a mis amigos de siempre, parece que logramos llegar a tiempo antes del inicio de las clases, al final Hiiragi me obligó a estar con ella hasta la escuela, y entramos al salón de clases con algo de tiempo de separación, al principio ella estaba insatisfecha, pero podía ser algo peligroso y logré convencerla de algún mofo.
Voltee a ver a la orilla del salón de clases y al hacerlo… ¿se dio cuenta de mi mirada? Ella movió ligeramente la mano.
— Tu… ¿ahora te llevas bien con la Santa-sama?
Toudou al ver nuestra interacción terminó diciéndome eso mientras me miraba con interés.
— ¿Nn?... ¿En serio?
— Eso parece, ¿acaba de saludarte con la mano verdad?
— Creo.
— Como se esperaba de Manaka, que en solo un día te llevaras bien con ella.
Bueno, pasaron muchas cosas ¿Cómo decirlo…? Ella es inusualmente directa, puede que ese sea el motivo por el que pareciera que nos vemos bien.
—…. ¿Habías dicho apenas ayer que no te agradaba?
— Es cierto… pero cuando terminé acercándome resultó que la imagen que tengo es inusualmente diferente, aunque una onee-chan ardiente se vea bien en bikini, puede que en verdad se vea mejor con un traje de baño escolar… algo como eso.
— Ese ejemplo da asco.
Toudou da asco mientras abraza a ese… que extraño ¿mi ejemplo fue difícil de entender? Parece que no entiendo los sentimientos de las mujeres.
— Bueno, dejando de lado ese ejemplo, estoy feliz que Manaka se lleve bien con alguien más.
— Que no soy alguien solitario.
En definitiva me están tomando por tonto, ¿planean reventar mi bolsa de la paciencia?
— Buenos días chicos.
Mientras estábamos hablando, la santa-sama que estaba rodeada de estudiantes llegó hasta aquí.
— Buenos días santa-sama.
— Buenos días.
Souta le regresó el saludo, yo también, a pesar de que había estado con ella hasta hace unos omentos.
— Nee… santa-sama.
— ¿Qué pasa Toudou-san?
— ¿Podríamos hablar un poco?
Toudou se le quedó fulminándola con la mirada ¿Por qué esta tan a la ofensiva? Normalmente solo la saludaría.
— O, oye, Toudou…
Terminé hablándole al pensar que el ambiente era extraño.
— Bueno, si es algo que Miyuki quiere hacer dejémoslo que lo haga.
— ¿Por qué?
— También esta preocupada por ti.
¿Qué demonios está diciendo Souta? ¿Toudou está preocupada por mí? Eso es inusual.
— No me importa.
No parecía que le afectara la mirada afilada de Toudou, Hiiragi le respondió tranquilamente.
— ¿Entonces nos vamos?
— Si.
Tras decir eso Toudou y Hiiragi salieron del salón de clases.
—… ¿Qué fue eso?
— No importa, no importa.
— ¿Ha?
Solo inclinaba la cabeza sin comprender la situación.
◆◆◆◆
(Punto de vista de Miyuki)
— Nadie vendrá aquí.
Salimos del salón de clases, subimos las escaleras llegando a un pasillo en donde no había nadie más.
— Si, las clases ya van iniciar, terminemos rápido.
La santa-sama sonrió con naturalidad… después de todo me irrita, como sea, dejemos esa sonrisa de lado, esta mujer también es igual a “esa mujer”
— Entonces lo diré directamente… ¿con que objetivo te le estás acercando?
— ¿…?... ¿Te refieres a Kisaragi-san?
— Si.
— Es cierto… si tuviera que decir algo…
Se puso a pensar mientras susurraba eso.
—… ¿Por qué me salvo?
— ¿Te salvó?
— Si, Ayer después de la escuela unos estudiantes de cursos superiores me acorralaron y Kisaragi-san me salvó.
Me lleve las manos a la cabeza pensando en Kisaragi quien no puede dejar a las personas en problemas por su cuenta, de seguro solo le dijo después “no me agradas” yéndose por su cuenta, no sabría para nada los sentimientos de la otra persona, que mala forma de hacer las cosas.
(Bueno, es igual que conmigo)
— ¿Entonces estás hablando de regresarle una deuda?
Hay varias personas que han sido salvadas por Kisaragi hasta ahora, y algunos se le acercan diciendo querer agradecerle… ese hecho por sí mismo no es un problema, creo que si quieren hacerlo pueden hacerlo… pero…
(Como si fuera a dejar que alguien cono “ella” fuera a acercársele)
Esa mujer que le robó el primer amor a Kisaragi, una actriz, una chía popular que sonreía de frente a todos se le había acercado. Al principio se parecía a ella… pero a la mitad cambió, ¿Qué tanto la hirió Kisaragi? Ni el mismo se dio cuenta de ello….
(No quiero ver a más como ella…)
Por eso es que tengo que ser firme, veré a todas las que se le acerquen.
—… Es cierto, al principio quería regresarle la deuda que tenía con él, pero…
— ¿Pero?
La santa-sama abrió la boca un poco avergonzada.
— ¿Cómo decirlo? Terminó llamándome aún más la atención… como si quisiera levarme mejor con el…
Entonces se llevó ambas manos a las mejillas nerviosa con el rostro enrojecido… ¿he?... ¿Qué pasa con esa reacción? Es un poco diferente a lo que pensaba.
— E… es cierto… pensaba en regresarle una deuda al inicio, pero…
¿Qué está pasando? Esa expresión es completamente diferente a la que le muestra a los demás.
— A… ahora que intento decirlo es un poco vergonzoso…
Seguía moviéndose con nerviosismo con el rostro rojo de vergüenza.
—…. Cuando me salvó, Kisaragi-san me dijo “no me agradas” eran palabras sin ningún adorno y me lo dijo de frente.
Ese tipo suele soltar las cosas así…. ¿Cómo decirlo? ¿Un poco varonil?
— Pensaba que solo quería regresarle lo que le debía, pero… ¡terminó molestándome! ¿¡Por qué diría cosas como esas!?
— Lamento eso.
Cualquiera se enojaría por que le dijeran eso de frente tan de pronto, incluso no le importó que fuera esa famosa santa-sama.
— Pero… era la primera vez que una persona me decía algo como eso, todos son gentiles conmigo, pero fuera de eso era todo…
… Me lo imagino, las personas a su alrededor nunca le dirían algo como que la odian, por ahora solo digamos que son personas a las que no les gustaría ser desagradados por ella. ¿La veían como una mascota? ¿O simplemente quiere llevarse bien con ella?.... estando en un ambiente como ese que le dijeran aquello debió de ser nuevo.
— Por eso es que terminó llamando mi atención… pensaba que quería relacionarme con él…
— Ya veo… así que con ese motivo te le estas acercando.
Entonces…. ¿Es seguro? Cuando menos dentro de su actitud y lo que está diciendo, no parece que fuera a hacer lo mismo que aquella mujer.
— Si… así es… pero… ahora es un poco diferente.
— ¿Diferente?
Y de nuevo comenzó a hablar con vergüenza.
— Ayer que regresamos juntos a casa pensé que quería llevarme mucho mejor con él… como decirlo…. Quería estar con él…
Estaba atónita al verla así…
(… ¿Qué pasa con esa actitud?)
Era como si fuera una chica enamorada… y esa santa-sama estaba reaccionando así.
— E… ¿En serio?
— Si! cuando estábamos de regreso a casa caminaba más lento para estar a mi velocidad, se ponía del lado del camino naturalmente, hablar fue divertido, era feliz con la gentileza que me mostraba en su mirada, su comida es deliciosa, a pesar que estaba en problemas me ayudó…
¿Qué demonios estoy escuchando? ¿Cómo debería reaccionar cuando me hablan así con ese brillo en su mirada? Eso quiere decir que… ¿está enamorada de él? Terminé intentando preguntarle a esa Santa-sama que no paraba de hablar.
— Nee, santa-sama.
— ¿Qué pasa Toudou-san?
—… ¿Te gusta Kisaragi-san?
Pero cuando se lo pregunté directamente se quedó petrificada.
— ¿¡Heeeeee!?
No hace falta decirlo, estaba roja.
— N… ¡no realmente! No es como si me gustaran. ¡no! Aunque no es como si lo odiara, es… es como a… amigo… además, puede que ni siquiera seamos amigos aun…. U…. uuu….
¿Llegó al límite de la vergüenza que podía soportar? Terminó agachándose con las manos cubriendo su rostro.
—… Haa.
Parece que me preocupé demasiado, volteé a verla. No hay manera de que esta chica sea igual a aquella mujer…. Parece como si en verdad quisiera llevarse bien con Kisaragi, pero más que eso, no hay duda que le gusta, además… es una buena chica, puede que lo haga olvidarse de su primer amor.
Cuando estaba organizando los pensamientos dentro de mí le extendí una mano.
— Entiendo cómo te sientes… siento haberte preguntado cosas extrañas.
Al darle la mano puso una expresión de sorpresa, pero término tomando la mano que le ofrecía. Entonces me sonrió con la expresión gentil de siempre.
— Esta bien, entiendo que estés preocupada por Kisaragi-san.
— ¿En serio? Gracias.
Entonces se levantó y se acomodó un poco la falda.
— ¿Entonces que te parece si te llevas bien con él de ahora en adelante? Creo que el también jugara contigo.
— Si, es lo que más me gustaría, ¿pero podrías dejar de llamarme “santa-sama”? también me gustaría llevarme bien contigo…
Parecía avergonzada mientras lo decía…. ¿Qué pasa con este ser viviente tan lindo? En verdad parece algo sagrado.
— Está bien, entonces te diré Stella, también puedes decirme Miyuki.
— ¡Si! Muchas gracias Miyuki-san!
Parecía muy feliz con una gran sonrisa.
— ¿Entonces regresamos al salón?
— Es cierto.
Nos dirigimos al salón de clases después de que ambas comenzáramos a llamarnos por nuestros nombres… ¿está bien esto? Cuando menos Stella no parece ser una mala chica, puede que él sea el primer amor para ella… además…
(Bueno, es más linda que yo así que la perdono)
Me da la sensación de que comenzamos a llevarnos bien en ese momento, ¿Stella logrará decirle sus sentimientos…?
(De cualquier modo, es cierto que ella me llama un poco la atención)
Así que dejémoslo así, llegué a una conclusión dentro de mí y abrí la puerta del salón de clases.
Capítulo 5
Añoranza y Miserable
— Manaka, almorcemos.
— Oh, está bien.
Cuando llegamos a la escuela juntos una parte de la escuela ya nos vio, mis amigos me bañaban con una mirada sorprendente, pero logramos terminar a salvo la primera parte de la escuela y ahora nos encontramos en la hora del almuerzo.
—… Ah, Manaka, ¿Hoy trajiste almuerzo?
— ¿Y tú iras a la cafetería?
Oh, parece que mi almuerzo y el de Souta son de tipos diferentes… ¿Qué hacemos? La verdad no me importaría ir a la cafetería.
— Ara, Kisaragi, hoy trajiste tu almuerzo.
Seguido de él, Toudou me vio hacia abajo.
— Si… casi siempre lo traigo.
— Jaja, es cierto.
¿Le era divertido a Souta? Dejó salir una pequeña risa… En serio me dan ganas de vomitar con la risa de un chico guapo. ¿Solo está presumiendo?
—… Deberías morirte…
— ¿¡Por qué!?
Cállate, los chicos guapos como tu tienen la culpa, Juez, su sentencia por favor.
— Kisaragi-san, no deberías decir cosas como esa.
Cuando de pronto llegó Hiiragi a mi lado diciendo eso.
—… ¿Cómo decirlo…? No tenía remedio.
— ¿En serio?
— Odio a los chicos guapos.
Tras decir eso Toudou se encogió de hombros atónita, ¿ya había dicho lo mismo antes verdad? ¿Pero aun así no les importó cierto?
— ¿Y? ¿Qué es lo que quiere Stella de nosotros?
— Si, pensaba que podríamos almorzar juntos.
— Ya veo, realmente no me importaría.
— Muchas gracias Miyuki-san.
Hiiragi parecía feliz uniendo las manos… oye ¿Qué demonios haces decidiéndolo por tu cuenta? Incluso aunque lo odiara no lo diría, pero no sé qué decir porque lo decidas por tu cuenta.
— ¿En qué momento comenzaron a llamarse por su nombre?
— Bueno, cuando hablamos en la mañana comenzamos a llevarnos bien.
— ¡Es cierto! ¡Ahora soy amiga de Miyuki-san!
— Ya veo…
¿De que estaban hablando?.... no sé qué decir de meterme, pero me llamaba la atención.
—… Haa… ¿entonces vamos a la cafetería?
Comencé a levantarme mientras suspiraba.
— ¿Está bien en la cafetería? Parece que todos tienen sus almuerzos…
— Está bien, Hiiragi tampoco sabe cocinar, no le hice el almuerzo por lo que de seguro no trajo nada de almorzar.
— Espera un segundo Kisaragi-san! ¿¡Que estás diciendo!?
Cuando expuse en lo que era mala frente a los dos comenzó a golpearme en el pecho con el rostro rojo… um… no duele para nada, además debido a que me estaba golpeando con todas sus fuerzas se veía linda.
— Es verdad ¿cierto?
— Pe, pero…
La verdad no es algo que sea tan malo porque los demás lo sepan, ¿Por qué lo estas escondiendo linda santa-sama?
— (Nee, Miyuki, la imagen de la santa-sama que tenía es muy diferente)
— (Es cierto, yo también me sorprendí, pero parece que así es de verdad)
— (Así es más fácil relacionarse con ella, ¿Manaka tuvo algo que ver?)
— (Eso creo)
Mientras Hiiragi me golpeaba los otros dos hablaban en susurros, ¡Esperen! ¡Me llama la atención que lo digan como si fuera un secreto! ¿No están hablando mal de mi verdad?
— Así que Hiiragi-san es mala cocinando.
— Uu… si…
Cuando Souta le pregunto Hiiragi se encogió admitiéndolo.
— Bueno, ¿basta con que aprendas un poco verdad? no es como si vivieras sola
— No, ella vive sola.
— ¿He? ¿En serio?
— No me veas por favor…
Hiiragi se escondió a mis espaldas, al verla así Toudou tenía los ojos en blanco y negro.
— Parece que lo que le falta a Hiiragi aun viviendo sola es cocinar, tanto como para que me quedara también de “¿he? ¿En serio? ¿Y aun así vive sola?”
En serio no podía verla, en apariencia es una santa, ¿ero es mala con la cocina, ¿como es que ha estado viviendo sola hasta ahora?
— Pe… ¡Pero Kisaragi-san no puede limpiar! ¿¡Cómo puedes vivir solo así!?
— Puedo vivir aunque sea sin limpiar, ¡saber cocinar es más que suficiente para poder vivir solo!
— ¡Claro que no! ¡Si no limpias como se debe terminaras enfermando! ¡Más que la cocina la limpieza es importante!
— No, ¿Necesitas comer para vivir cierto? Basta con que llames a la señora de la limpieza para lo demás.
— ¿Entonces yo también puedo conseguir la comida afuera fácilmente!
— Solo con comida de afuera no conseguirás los nutrientes necesarios.
— Pu… puede ser cierto, pero, como sea, ¡la limpieza es importante!
— Cocinar.
— Limpiar.
— ¡Cocinar!
— ¡Limpiar!
¿¡Por qué no lo entiende!? ¡Está claro que es la cocina! ¡Comer afuera cuesta dinero, lo mejor es cocinar por uno mismo! Y entonces ambos nos fulminamos con la mirada de cerca, como intentando forzar nuestra propia verdad en el otro. Hiiragi infló sus mejillas insatisfecha estando cerca de mí.
(Me gustaría tocarla…)
¿Está bien solo un poco verdad? mientras pensaba en eso terminé moviéndome presionando mi dedo contra su mejilla.
— ¿¡Hyaa!? ¿¡Que estás haciendo!?
Hiiragi se puso completamente roja alejándose de impulso.
— Ah, no… solo quería hacerlo un poco.
— ¡Moo! Deja de hacer eso de pronto[1]
— Si dices “de pronto” ¿estás diciendo que puedo tocarte si te aviso?
— ¡…! ¡No es eso!
Hiiragi lo negó con su rostro rojo. um, después de todo si era suave, era una sensación realmente esplendida, gracias por la comida.
—… ¿Qué es lo que acabamos de ver?
— Quien sabe, pero que bueno que se lleven bien.
— Es verdad, y como se atreve a quejarse de que nosotros estamos de melosos.
Mientras estábamos en eso los otros dos dejaron de hablar entre susurros… ¿Qué pasa? Dejen de hablar en secreto, en serio que esa pareja es un problema, Pensé en eso mientras Hiiragi continuaba pegándome en el pecho Al final, terminé dejando mi almuerzo para la cena de hoy y decidí comer lo de la cafetería. es que… tres contra uno, era claro que perdería
◆◆◆◆
De alguna manera terminó la discusión que tenía con Hiiragi y nos dirigimos a la cafetería. La cafetería de nuestra escuela es más amplia que el de las demás escuelas, puede albergar fácilmente a quinientas personas. Pero aun así es bastante gentil para las carteras de los estudiantes, eran muchas las ocasiones en las que llenaban los quinientos espacios.
— Waa, hoy también hay mucha gente.
— Pero parece que hay algunos asientos vacíos, creo que si podremos sentarnos.
Parece que por culpa de estar discutiendo con Hiiragi, se nos hizo demasiado tarde, había muchas personas dentro de la cafetería, casi no había lugares donde sentarse, pero si buscábamos asientos después de ordenar puede que sea demasiado tarde, así que primero nos dirigimos a los asientos.
— Entonces creo que iré a ordenar.
— Es cierto.
Nos dirigimos a la máquina para comprar los boletos de la comida, esta cafetería tiene un sistema en el cual primero se compran los boletos en una máquina y después se entrega para recibir el pedido.
— Ah, oye, ¿esa es la santa-sama?
— ¡Es cierto! ¡La santa está en la cafetería!
— ¿¡He!? ¡Mentira! ¿¡Donde!?
En cuanto Hiiragi entro en el campo de visión de algunos comenzaron a hacer un escándalo ¿Qué tan famosa es Hiiragi en esta escuela? Hiiragi ¿Solo han pasado unos meses desde que entraste a la escuela cierto?
— Ah… ¿también aquí?
Bueno, es cierto, aunque ella este acostumbrada a estas cosas no es como si le gustara que la llamaran así, es natural que le desagrade un poco que la llamen así aquí, aun cuando no estamos en el salón de clases. De seguro Hiiragi también la está pasando mal…
— Tch.
— Espera un poco ¿Quién fue el que chasqueó la lengua?
¡Lo escuche! ¿Quién fue la que chasqueó la lengua tras celar la popularidad de Hiiragi? ¿¡Donde esta esa persona grosera que no le importa que la esté pasando mal por eso!? Ejem…
— A pesar de que yo también estoy aquí… esta enorme diferencia… quiero darles su merecido una vez.
… La persona que lo dijo… lo dejaremos para después, voltee a ver hacia ese lado y parecía meter la mano en su bolcillo donde tenía la pistola aturdidora.
— Está bien Miyuki, a mis ojos eres tan atractiva como Hiiragi-san.
—… Souta.
—… Miyuki.
Ambos unieron sus manos, viéndose directamente a los ojos mientras estaban acercándose, aquello… era como si estuvieran a escasos segundos de besarse. Malditos idiotas, dejen de ponerse tan dulces frente a la comida.
— ¿Sabías que este comedor tiene un platillo especial de los cuales no hay boletos?
— ¿En serio? No lo sabía.
— Es un platillo bastante picante.
— Hee, ¿así que había algo como eso?
— Exactamente, dicen que pica tanto que el resto de las clases no podrán tomarse bien.
—... Lo siento, pero ¿Por qué dicen esa frase mientras ves a Miyuki-san?
No había ningún significado profundo, pero por ahora terminaron haciendo que fuera yo el que invitara. Bueno, para eso estos dos también tienen que elegir... dentro de los boletos que nadie quiere del menú.
— Pero en verdad que se llevan bien.
Hiiragi le entregó el boleto a la señora que le serviría la comida, parece que nos vio platicando mientras comprábamos.
— Bueno, cuando estaban en la secundaria esos dos eran así, creo que su apasionado ambiente se enfriará dentro de poco.
Por ahora le entregué mi boleto de huevo con arroz, y pedí mi comida junto con el del aquellos dos, en serio, ¿Cómo pueden estar tan acaramelados después de más de un año? ¿No deberían de haberse calmado más?
— Fu fu, pero está bien, me alegro que se lleven tan bien, dentro de lo que ven las chicas es para ponerse celosas.
— ¿Nn? ¿Eso quiere decir que les tienes envidia?
— Si, me gustaría estar de ese modo con la persona que me gusta.
Hiiragi lo dijo claramente mientras los observaba... ¿en serio? No es como si yo quisiera ponerme así de apasionado...no, creo que en verdad quería estar así frente a los demás con mi primer amor... ¿Cómo será ahora? ¿Aun quiero tener esa clase de relación con ella? Me puse una mano en el corazón para pensar... Lo que recordé fue su sonrisa, y me imaginé a su lado... es cierto... creo que aún me gustaría tener esa clase de relación. Es que, solo de imaginarlo... mi corazón comenzó a latir con fuerza.
— Es cierto, da un poco de envidia.
— ¿También lo crees?
— Ah... pero, ¿si eres tú puedes hacerlo cuando quieras no? Se te han confesado toda clase de chicos hasta ahora.
— Bueno, es cierto, pero.... después de todo creo que debería de ser con la persona que me gusta...
Hiiragi por algún motivo comenzó a ponerse roja mientras volteaba a verme de reojo.
—... ¿Nn? ¿Tengo algo en la cara?
— ¡No es nada! ¡Vamos, sentémonos pronto y comamos!
Tras decir eso se apresuró a sentarse en los lugares...
— Aquí tienes, un platillo de carne y un huevo con arroz, además de dos recetas secretas picantes.
— Muchas gracias.
En el instante en el que estaba por irse Hiiragi la señora llego con la comida, no había nada que hacerle así que me dirigí a sentarme con ella, ¿Por qué había perdido la comportara? La verdad es que no recuerdo haber dicho algo como para que se pusiera así... pero aun así...
— No poder desechar mi primer amor.... es como si también fuera una chica.
Me susurre eso a mí mismo, para después alinear la comida en la mesa en la que se había sentado Hiiragi y sentarme a su lado. Dejamos de lado a aquellos dos que seguían borrachos de amor, y comencé a comer. Pero, aun así, este platillo picante parece realmente malo, la sopa está completamente roja, ¿podrán comérselos esos dos?
Capítulo 06
Intercambio de números de contacto y compras
— Me gustaría que dejaras de invitarme como si nada en el salón de clases
Por la tarde, el cielo comenzaba a ocultarse, era cuanto se podía ver a los estudiantes regresando a sus casas, los cuervos cantaban, y el cielo se teñía de naranja anunciando el fin del día.
— Este... ¿es una molestia?
Hiiragi estaba caminando a mi lado y me preguntó eso, el día de hoy estamos regresando juntos a casa, pero como anteriormente había pasado esta vez no ocurrió el evento de “yo me voy por este lado” por supuesto, era evidente al ir exactamente al mismo lugar.
— ¿Prefieres que diga lo que pienso o lo superficial?
— No sería que eso es una prueba de que te es una molestia.
— Es una molestia.
— No hubiera preguntado...
Hiiragi parecía desanimada, bueno, es más que evidente que es una molestia que me diga “¿nos vamos juntos a casa?” en voz alta en medio del salón de clases. Parece que no lo había pensado, no es como si fuera un chico guapo como Souta, solo soy una persona normal, no hay manera de que alguien popular fuera a invitarme. ¿Qué pasaría si alguien como yo es invitado por Hiiragi? La chica más popular de la escuela. Las mujeres me verían con interés, mientras que los hombres con celos y envidia. Así es, ya había imaginado que pasaría esto. A diferencia de Hiiragi, no estoy acostumbrado a una gran cantidad de miradas, de ser posible me gustaría evitar eso.
— Eso tenemos, el mismo hecho de regresar a casa no me molesta, pero me gustaría que estuvieras un poco más alerta de los chicos de la clase.... es un problema en muchos sentidos.
—... Es cierto.
Hiiragi sonrió con amargura a mi lado.
— E, entonces... ¿Cómo debería invitarte a la próxima?
— Es cierto... bueno, lo más sencillo seria que me llamaras, si lo haces podremos vernos en alguna parte después de dejar la escuela.
Si lo hacemos así los ojos locos de celos de los chicos no me verán, incluso si nos ven en la puerta de la escuela para mañana se les olvidará... de seguro... esa bien siempre que no quede ninguna prueba, ella es una tonta después de todo.
— Ya veo...
Hiiragi comenzó a caminar dirigiéndose a casa.
— Entonces…
— ¿Mm?
¿Se le ocurrió algo? Bajó la cabeza un poco avergonzada y preguntó.
—.... ca.... ¿Cambiamos números de contacto?
— Está bien.
— ¿¡respuesta inmediata!?
— No, bueno, algo como cambiar número no es la gran cosa.
—... A pesar de que tuve que armarme de valor.
¿Qué tanto estaba balbuceando? ¿No quería? Aunque a pesar de que desde ahora nos iríamos juntos a casa, algo como eso no debería de ser la gran cosa... de pronto avergonzándose, sorprendiéndose... no me digas que....
— No me digas que.... ¿¡planeas compartir mi número en las redes sociales!?
— ¡Claro que no!
— ¡No debes subir información personal a la red tan fácilmente!
— ¡Te digo que no lo haré!
Ah, no lo hará.... qué bueno, ahora que lo pienso, Hiiragi no haría algo como eso, ella es hermosa y gentil, la santa-sama popular en la escuela... ¿¡Haaa!?
—.... Podría conseguir un buen de dinero si vendiera tu número de contacto...
— ¿¡En que estás pensando!?
Ups, parece que mi forma de pensar se dirigió a lugares extraños, maldición... ¿qué les pasa a mis pensamientos? es grosero para Hiiragi pensar en algo como eso
— Eso tenemos, así que ¡intercambiemos numero de inmediato Hiiragi!
— Después de escucharte decir eso se me quitaron las ganas...
— ¿¡Por qué!? Solo fue una ligera broma, ¡a pesar de que no pensé en hacerlo de verdad!
— Ha.… bueno, no importa, ¿cambiamos de número?
Tras decir eso sacó el celular mientras suspiraba.
— ¿He? ¿Está bien?
Honestamente no creí que fuera a querer darme su número luego de lo que acababa de decir. Inusualmente confía en mí, me sorprende.
— Si, en caso de que hicieras algo con mi número de contacto le diría a Miyuki-san.
— Así que no confías en mí...
¿Cómo decirlo? Ahora no podré poner en subasta su número... si Toudou se enterara en verdad me asesinaría, y no en broma, de verdad, bueno, no tengo ni la más mínima intención de hacerlo.
— Entonces hagámoslo.
— ¡Si!
Entonces acerqué mi teléfono al de ella.
— Fu fu fu, ya tengo el número de Kisaragi-san
Pero cuando terminamos de hacerlo por algún motivo Hiiragi parecía muy feliz mientras abrazaba su celular, estaba sonriendo felizmente mientras se le quedaba viendo a la pantalla del celular.
— ¿Por qué estás tan feliz?
— ¡Ah no! ¡No estoy feliz! ¡No es como si estribera alegre por tener tu número! ¡No estoy feliz para nada!
—... ¿¡Lo dices así!?
Eso me hiere, me da la sensación como si hubieran roto mi corazón de cristal y lanzado a la basura, si tanto lo detestaba no debió de pedirlo.
— ¡Vámonos rápido! ¡Si no nos apresuramos se hará de noche!
Tras decir eso comenzó a caminar rápidamente delante de mí. Al ver su figura de espalda dejé salir un pequeño suspiro para después seguirla.
—.. ¡Ah!
Pareció recordar algo de pronto, y se quedó de pie hablando en voz baja.
— ¿Qué pasa Hiiragi? ¿Se te olvido algo?
— No, bueno... ahora que lo pienso tengo que ir a comprar...
— Ahora que lo pienso ¿ayer habías venido a mi departamento porque no tenías nada de comida verdad?
— Si... así que...
Hiiragi abrió la boca como si le fuera una pena. Si Hiiragi no iba de compras esta noche no podría comer nada, así que tenía que ir sin importar que, pero aun así tendría que separarse de mi para ir... ¿Pero Hiiragi le tenía miedo a la oscuridad... ¿en cuanto a eso bastaría con que fuera con ella? Bueno, hemos estado juntos hasta ahora por lo que no debería de haber problema...
—...
Honestamente no tengo ningún motivo para ir de compras, pero...
— ¿Entonces vamos juntos?
— ¿¡....!? ¡Muchas gracias!
Tras decir eso la expresión que tenía de pena de hace nada, cambio de inmediato a una sonrisa de felicidad. No había nada que hacerle, sería extraño que me fuera solo a casa llegados a esto, y tampoco podría dejar a una chica regresar a casa en medio de la oscuridad. ¿Pero Hiiragi le tenía tanto miedo a la oscuridad como para no poder siquiera ir de compras? Al verla así fingir que no se nada... no sé qué pensar de mí como hombre si hiciera eso, además...
— Después de todo eres alguien gentil Kisaragi-san.
... Si me dice algo como eso, no solo los hombres, cualquiera lo haría, al ver su sonrisa de felicidad mi corazón dio un pequeño brinco.
— No es nada, yo también tenía que ir a comprar algunas cosas.
— Fu fu fu, ya veo.
Comencé a caminar intentando engañarme a mí mismo ruborizándome después de eso Hiiragi continuó sonriendo... ah, mierda, siento el rostro caliente.
◆◆◆◆
Eso tenemos, así que ahora venimos al supermercado que se encuentra cerca de nuestros departamentos. Sin importar que era un lugar grande, está abierto en la noche hasta las 23 horas, eso era de agradecer para los clientes, Nosotros nos encontrábamos dando vueltas dentro de la tienda con una canasta de compras, por ahora terminemos de comprar lo que necesita Hiiragi, mientras hablábamos al lugar al que llegamos fue...
— Oye, ¿En serio eres una chica de preparatoria en la flor de su juventud?
— Uu.... que... que importa...
A la esquina de las comidas instantáneas, ¿llegó aquí sin siquiera pensárselo? ¿En serio solo come sopas instantáneas...?
— Es que solo es de hervir agua y comer, se puede terminar en 3 minutos.
Dice frases de hombre con una expresión seria.
— Solo porque es fácil... ¿y qué pasa con los nutrientes? No sé nada si te enfermas
— Pe, pero... no puedo hacer nada además de esto...
Allí estaba Hiiragi desanimándose con un paquete de fideos instantáneos en una mano... ¿Qué pensaran los tipos del salón de clases si la vieran así? Su santa-sama no podía hacer nada más que fideos instantáneos, no hay duda de que todos se sorprenderían. Pero, aunque esté viviendo sola, que siga viviendo con solo fideos instantáneos, eventualmente caerá.
... ¿Qué hacemos? No creo poder dejarla sola...
— Si...
— ¿He?
— Si gustas. Este... ¿quieres que te enseñe a cocinar?
—...
Le sugerí eso y se quedó en silencio con los ojos completamente abiertos.
(Maldición, terminé hablando sin siquiera pensarlo...)
De seguro Hiiragi tendría algo de resistencia en que un hombre le enseñara, si estuviera enseñándole tendríamos que estar necesariamente a solas, no ha pasado mucho tiempo desde que decía que no quería relacionarme con ella, de seguro se pensara algo como “¿qué está diciendo?”
— N, no, si sigues así en serio vas a terminar mal, además, no es como si fuera gratis, no se limpiar así que tendrás que ayudarme a limpiar mi departamento.
Hiiragi se quedó en silencio y atónita, así que intente explicarle desesperadamente que no tenía segundas intenciones, pero al hacerlo.
— Fu fu fu.
Comenzó a reír.
— Esta bien, está bien, entiendo que estas preocupado por mí, por ello es que me estás haciendo esa sugerencia.
— Ya, ya veo...
Me sentí un poco más aliviado al escucharla. Es que, podría haber pensado que hice esa sugerencia solo por querer estar a solas con ella, y en definitiva no es eso, solo, en verdad estoy preocupado por cómo vive Hiiragi.
— Muchas gracias por la consideración, aceptare la sugerencia agradecida.
— Ah, a.... está bien.
— Ah, pero yo pagare por los ingredientes como es debido, me sentiría mal que a pesar de que me estés enseñando aun así tengas que pagar los ingredientes usados.
— La verdad es que no hay mucha diferencia entre los ingredientes de una o dos personas así que no hay problema.
Tras decir eso Hiiragi se me acercó levantando un dedo.
— ¡No! ¡Entonces estaría recibiendo demasiado!
— ¿También me estas ayudando con la limpieza verdad?
— Eso es otra cosa, algo como ayudarte con la limpieza no es suficiente paga.
Hiiragi no retrocedía, ha de ser igual que ayer cuando sacaba el dinero, a su manera estará diciendo que pondrá todo el dinero, pero hacer que una chica me dé su dinero, honestamente como hombre me siento un poco mal. No es como si intentara lucirme, pero que yo no pudiera pagar me hacía sentir un poco patético, puede ser una personalidad molesta de mi parte, pero en esto tampoco planeo retroceder.
— No, en serio no importa, no hay mucha diferencia entre cocinar para una que para dos personas.
— ¿Déjame pagar por favor!
— Yo pago.
— ¡No!
Estábamos los dos de pie en el área de comidas instantáneas discutiendo sin llegar a ningún lado. Y cada vez íbamos aumentando el tono de voz. Eventualmente me percaté que estábamos llamando mucho la atención, terminamos alejándonos rápido del ligar, al final terminamos pagando la mitad cada uno... en serio, siento mucho haber hecho un escándalo.
◆◆◆◆
— ¿Así que desde cuando me vas a enseñar?
Nos alejamos del área de la comida instantánea, aun nos encontrábamos viendo dentro del supermercado, pero aun diciendo eso, no es como si hubiera algo que quisiera comprar, y Hiiragi tampoco tenía nada además de la comida instantánea si no teníamos nada (para comer) por ahora estábamos dando vueltas por allí.
— Es cierto... ¿cuándo podrías?
— De ser posible... desde hoy, eso sería lo que me haría más feliz, pero...
— Hoy... realmente no me importa, pero aún tengo el almuerzo después de todo
Si le voy a enseñar me gustaría que fuera cuando usaremos la comida para comer en ese momento. Pero hoy para poder ir a la cafetería aún me quedó el almuerzo que me hice esta mañana, puede que no haya sido un buen momento...
— Seré yo la que estaré aprendiendo, así que te lo dejo a ti.
Tras decir eso Hiiragi mostró una sonrisa.
— Pero ahora que lo dices... ¿entonces tienes intención de comer hoy fideos instantáneos?
— Uu.... cl... claro que no...
Desvió la mirada un poco incomoda.
— Bien... ¿Entonces podrías decirme para qué es ese paquete de fideos instantáneos que tienes escondido atrás?
— E, esto es... pensé que me podría servir como referencia para cocinar.
— Claro que no.
¿Qué clase de referencia podría servirle solo calentando agua?
— Regresa rápido eso a su lugar, te hará mal.
Se lo quité a la fuerza mientras suspiraba.
— ¡Haa! ¡Pero era de un sabor nuevo!
— ¿Que tanto has comido de estos...?
En verdad hace que me preocupe... ¿Por qué te pones triste solo porque te quité un paquete de fideos instantáneos? ¿En serio es una chica de preparatoria? ¿No me dirás que todas las chicas hoy en día son así verdad?
— Haa... si no te enseño antes terminare solo preocupándome por tu salud, te enseñare hoy mismo, por supuesto, mientras te enseño tienes prohibido comer fideos instantáneos.
— No puede ser...
— ¿Te desanimas tanto...?
Cuando dije eso Hiiragi se encogió de hombros, ¿Qué tanto le gustan los fideos instantáneos? ¿Qué le habían dado de comer sus padres hasta ahora? incluso yo quien no soy su familia está preocupándose.
— Bueno, por ahora hagamos algo sencillo, solo haré tu comida, para que intentes recordarlo.
— Si...
Tras decir lo que haríamos hoy, volvimos a buscar dentro de la tienda. Entonces Hiiragi sin ánimos me siguió.
(Bueno... ¿estará bien si es solo un poco?)
Al verla así hasta olvidé cuantas veces fueron las que suspire. Al verla así de desanimada por algún motivo me sentí un poco culpable, ¿es el poder de la santa? Mientras pensaba en eso deje esa sopa de fideos en la canasta de compras.
(.... No estaría mal darle una pequeña recompensa si se esfuerza)
Puede que esté siendo ingenio a mi manera.
◆◆◆◆
El camino ya se había oscurecido por completo, Hiiragi y yo caminábamos uno del lado del otro mientras sostenía la bolsa del supermercado, al final en mi casa solo había comida para una persona, así que terminamos por comprar más comida... bueno, ahora también había una sopa de fideos instantáneos de los que no suelen haber en casa.
— ¿Y...? ¿En el departamento de quien cocinamos...?
Hiiragi me tomó de la camisa del uniforme mientras me preguntaba viéndome hacia arriba... en serio le tiene miedo a la oscuridad... Desde que salimos del supermercado todo el tiempo ha estado pegada a mí. En el instante en que vio que afuera ya había oscurecido, sus hombros comenzaron a temblar y me tomó de la camisa, nunca pensé que le tuviera tanto miedo, ¿tenía miedo a los caminos sin faroles cuando no hay nadie cerca? El instante en que los alrededores parecieron silenciosos, comenzó a temer. No se veía nadie, y podía entender como la mano de Hiiragi que me sostenía la camisa estaba temblando.
— Es cierto... ¿por ahora lo hacemos en mi departamento?
Le hable gentilmente intentando que se tranquilizara un poco... lo que da miedo da miedo después de todo.
— E... ¿está bien? No solo estarás enseñándome, incluso prestándome el lugar...
— Bien o no, ¿No hay nada de utensilios de cocina en tu departamento verdad?
— Cuando mucho hay una jarra.
— No puedes más que hervir agua con eso.
Con eso no podría cocinar, no todo en el mundo es comida instantánea.
— Bueno, eventualmente necesitarás más cosas, ¿quieres que vayamos a comprarlas juntos después?
— Me... ¿me ayudaras hasta ese punto...?
— Ya que llegamos a esto planeo ayudarte como se debe, y a la otra vayamos a una hora en la que aun halla luz.
Tras decir eso usé la mano con la que no estaba tomando la bolsa para intentar quitarme la mano de Hiiragi de encima.
—... Ah.
Hiiragi se sorprendió, y comenzó a retroceder su mano con algo de pena. Pero la tomé gentilmente de la mano.
— Muchas gracias Kisaragi-san...
— ¿De qué estás hablando...?
— Ah... no... no es nada...
Hizo una pequeña sonrisa.
— Así estoy más tranquila...
— Ya veo.
Al hacerlo Hiiragi me tomó la mano con fuerza, ya no podía sentir que su mano estuviera temblando.
(No sé si está bien que haga algo como esto...)
Regresar a casa tomado de la mano con la Santa de nuestra clase. Apenas van dos días desde que comencé a relacionarme con ella, pero aun así... ¿está bien algo como esto? ¿No pensara que me estoy acercando demasiado? ¿No pensara que soy desagradable?
Volteé a ver a un lado mío, allí estaba la santa-sama un poco sonrojada.
(Bueno... parece que no le desagrada así que no importa)
Era lo mejor que se me ocurrió para hacer que se tranquilizara, no es como si tuviera alguna segunda intención, ni siquiera sé frente a quien estoy poniendo escusas. De ese modo continuamos en dirección a nuestro departamento.
Interludio
Él se acercó
(Punto de vista de Stella)
—.. Haa.
Estaba en mi habitación suspirando. Son poco antes de las 10 de la noche. Entré a tomarme una ducha, ya terminé de lavarme los dientes y de ponerme el tratamiento facial de antes de dormir. Ahora solo queda dormir. Así que me metí en mi cama.
— Hoy le causé muchos problemas a Kisaragi-san...
Terminamos de realizar las compras y al llegar a su departamento, Kisaragi-san comenzó a preparar mi cena mientras me enseñaba. Dijo que cocinaríamos algo sencillo así que fueron verduras hervidas. ¡Fue un gran éxito!.... o eso me gustaría decir, pero fue un gran fallo. Kisaragi-san se encargó de cortar la verdura, por lo que yo solo lo herví. Ya era tarde, por lo que después me enseñaría a cortarlos, así que ahora, solo era de tostar algo de pan. Kisaragi-san me dijo que no podría fallar, pero... el pan tostado es inusualmente delicado, Solo era de mover con los palillos la verdura, pero mientras estaba en eso el pan termino negro, que extraño. Kisaragi-san no sabía cómo es que me había pasado, ¿el pan tuvo la culpa?
Al final, Kisaragi-san fue el que hizo las verduras hervidas, y de algún modo pude cenar. Kisaragi-san parecía cansado... bástate... lo que me hizo sentir un poco mal, pero al final me dijo con una sonrisa “practiquemos de nuevo bástate” lo que sentí que me había salvado un poco. Entonces, mañana dijo que me enseñaría como tostar bien el pan. De lo contrario continuaría preocupándose con mis desayunos...
... Cuando menos puedo hacer un pan tostado.
O eso me gustaría decir, pero no lo he hecho sola ni una vez por lo que no sabría decirlo... eso es porque nunca he cocinado ni una vez en mi vida por mi cuenta. Hasta ahora solo con mantenerme en silencio alguien lo hacía por mi... pero ahora pienso que debí de haber aprendido cuando pude ¿Por qué nadie me habrá enseñado? ¿Mamá? ¿Amigos? ¿Una sirvienta?... no, nadie se molestó en enseñarme, pero al gracias a eso, ahora Kisaragi-san me está enseñando de este modo. Siento un poco de pena por él, pero a la vez me siento algo feliz. Sin pensarlo terminé sonriendo mientras presionaba la almohada contra mi rostro.
— Pero ¿No pensara que soy una mujer inútil?
Cuando me salvo comencé a tenerle interés, y comencé a moverme para relacionarme con él. Pidiéndole que regresemos juntos a casa, invitándolo a comer juntos, y.… entonces hasta probé su comida. ¿¡Esto es algo de alguien con quien apenas llevo dos días relacionándome!? Estaba tan concentrada que no lo había pensado, pero ¿¡no será que estoy siendo demasiado activa!?
Al pensar en eso terminé pataleando por la vergüenza. Podría levantar polvo por lo que sé que no debería de hacerlo, pero no podía estar más avergonzada, ¡pe, pero! ¡Creo que Kisaragi-san tiene la culpa! Es muy gentil, es divertido cuando estoy con él, es confiable, así que no tiene remedio por que haga esas cosas. ¡Al final, no es como si yo lo hubiera hecho, es culpa de Kisaragi-san!... dejé de culparme por todo.
(Pero... en serio es la primera vez que conozco una persona como Kisaragi-san)
Las únicas personas que se han relacionado conmigo fueron mis fallecidos padres, y tía, y las personas que siempre bajaban la cabeza ante mí, los chicos de mi edad que eran gentiles. ¿En qué piensan para relacionarse conmigo? ¿Ven mi rostro? ¿Mi Popularidad? ¿apreciación?... no, puede que sea por todo, todas las personas que se me han acercado solo lo hacen viendo mi exterior, Pero...
— Kisaragi-san... no es así.
Cuando me habla me observa a los ojos, no solo a mi rostro o cuida de mi humor,} me ve por completo con sus ojos un poco afiliados. Además, esas palabras que me dijo la primera vez que me hablamos.
“Dentro de lo posible no quiero relacionarme contigo, me molesta esa expresión tuya que le pones a todo el mundo… puede que en verdad seas alguien gentil hasta la medula, tu quien matas tus sentimientos para sonreírle a todo el mundo… no importa cuánto lo vea, no me agrada para nada.”
— Eso me sorprendió...
Al mismo tiempo en que me sorprendió, comencé a molestarme, no había nada que hacerle, creo que cualquiera se molestaría si le dicen algo como eso, pero... solo Kisaragi-san me lo dijo, allí fue cuando comenzó a interesarme. Y entonces, mientras me reaccionaba con él...
—... ¿Qué será este sentimiento?
Llevé mi mano a mi pecho, cuando estoy con él, cuando lo recuerdo... mi corazón comienza a latir deprisa, no sé qué sea este sentimiento, ¿estaré enferma? Eso pensé, pero no sentía nada inusual en mi cuerpo.
(Creo que a la otra le preguntaré a Miyuki-san...)
... Vamos a dormir por hoy. Tengo que ir al departamento de Kisaragi-san mañana temprano, no puedo estar medio dormida.
(... Pero, mañana también lo veré...)
Al pensarlo comencé a sentirme feliz, comencé a sentirme bien, el sueño que había comenzado a tener se había ido a alguna parte.
(Uu... no puedo dormir...)
Al final, no fue hasta una hora después cuando pude conciliar el sueño.